Un grupo de ciudadanos cerró dos pistas de petanca municipales para su uso particular. La privatización de este espacio público ocurrió a principios de año en la parte alta del paseo de Sant Joan, en el distrito de Gràcia. Unos vecinos aprovecharon el cambio de emplazamiento de la zona deportiva, por la construcción de la carpa provisional del mercado de la Abaceria, para vallarla y cerrarla con llave para evitar que otras personas hicieran uso de la instalación.

La síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, recibió la queja de una vecina que se había dirigido al Ayuntamiento para conocer las condiciones y requisitos para poder utilizar las pistas de petanca. La respuesta municipal fue que las pistas estaban a disposición de todo el mundo y que no había ninGún obstáculo para utilizarlas.

SIN EXPLICACIONES DEL DISTRITO

La ciudadana presentó hasta siete reclamaciones ante el Ayuntamiento para que el distrito tomara cartas en el asunto y subsanara las anomalías y pusiera las pistas de petanca a disposición de todos los vecinos. Según la síndica, la persona reclamante no recibió ninguna explicación convicente por parte del Ayuntamiento, ni cuando la zona deportiva estaría abierta otra vez.

Según la síndica, el Ayuntamiento no puede permitir la apropiación indebida de un espacio público de acceso libre. "No entiendo cómo la instalación de una valla tan vistosa pudo pasar desapercibida para el personal municipal", dice Vilà, que en la resolución que ha emitido insta al distrito a estar más atento en hacer respetar el uso público de las instalaciones municipales. 

La defensora de los barceloneses critica también el retraso del Ayuntamiento en recuperar las pistas para el uso general. "Para el resto del vecindario ha supuesto un sentimieno de vulneración de derecho al uso de espacio público y una erronea imagen de permisividad e impunidad", afirma Vilà.