Los vecinos de la Sagrada Família afectados por la construcción de la gran escalinata del templo están estudiando la posibilidad de presentar una demanda contra el Ayuntamieno si se mantiene el Plan General Metropolitano y 3.000 familias son expulsadas de sus viviendas. Así lo ha confirmado Salvador Barroso, portavoz de la Comisión de Afectados por el PGM. “No descartamos la vía judicial, todo lo contrario”, ha afirmado Barroso, en el caso de que el PGM sigia adelante.

La polémica ha ido en aumento tras la firma del acuerdo entre el Ayuntamiento y el patronato de la Sagrada Familia, que permite que las obras del templo continúen según los planes previstos. Ello implica que la enorme escalinata que debe construirse en la puerta de acceso principal, la que da a la calle Mallorca, obligará a derribar dos manzanas de casas, con toda la problemática que eso implica.

NO ES DE GAUDÍ

Salvador Barroso ha mostrado un documento que demostraría que la gran escalinata no estaba en el diseño del templo original que hizo Antoni Gaudí, sino que fue añadida 24 años después del inicio de la obra, en 1906, por los discípulos del arquitecto. Además, la Comisión del Patrimonio Histórico Artístico del Ministerio de Educación y Ciencia confirmó, en 1976, que la escalinata no formaba parte del diseño original de Gaudí. Esta resolución ha sido la que ha permitido a una constructora continuar con las obras de un bloque de viviendas en la valle Mallorca, cuyos trabajos habían sido suspendidos por el Ayuntamiento.

Por su parte, el portavoz de la Associació de Veïns de la Sagrada Família, Joan Ixaso, ha afirmado que es inviable desalojar a los vecinos para construir una escalinata que no forma parte del proyecto original. Y ha vuelto a criticar el acuerdo firmado por el Ayuntamiento y los responsables del Patronato de la Sagrada Família por haberlo hecho a espaldas de los vecinos, lo que ha provocado una enorme angustia entre las familias que viven en los edificios que podrían ser derribados.