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L’Eixample es, con diferencia, el distrito con más contaminación de Barcelona. Los datos son alarmantes. Desde que se recogen estadísticas, L’Eixample presenta unos niveles de contaminación atmosférica muy superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los límites establecidos por la legislación europea, determinada en la Directiva 2008/50/CE. Si Barcelona ya es de por sí una ciudad con unos altos niveles de contaminación, el distrito surgido de la mente de Ildefons Cerdà es el que se lleva la peor parte. 

Niveles de nitrógeno de carbono en el distrito de l'Eixample / contaminacio.cat

Niveles de nitrógeno de carbono de los últimos días en l'Eixample / contaminacio.cat

En concreto, desde el año 1996 la estación de control de calidad del Eixample detecta niveles de dióxido de nitrógeno (NO²) muy superiores a los establecidos por ley. Como puede verse en la tabla, el distrito supera con creces desde hace más de 20 años el nivel establecido por la OMS y la Unión Europea, fijado en 40.0 µg/m3. También son preocupantes los niveles de partículas en suspensión (PM10). Ambos son indicadores de las emisiones generadas por los automóviles, principal causa de la contaminación en l’Eixample. 

NIVELES DE NO²
  1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018
Eixample 70 59.7 69.7 70.4 N/A 55.3 55.32 53.8 59.9 68.5 67.8 66.4 65.6 62.2 N/A 65.7 60.7 N/A 52.3 56.7 52 59.5 53.8
Sants 36.5 37.2 47.7 28.6 N/A 47.3 41.12 37.6 36.7 49.2 30.4 46.9 45.3 40.8 N/A 40.3 36.6 N/A 31.9 36.1 32 36.1 33
Poblenou 44.9 50.6 59.2 73 N/A 41.9 53.31 57.3 40.3 43.5 47.6 42.4 47.6 50.7 N/A 43.1 42.3 N/A 39.3 45.1 42.7 44.1 36.9
Gràcia 66.6 45.7 62 64.3 N/A 64.1 65.71 69.5 67.3 83 74.5 62.9 62.8 63.3 N/A 65.7 60.9 N/A 51.6 54.7 49.3 52.1 46.2

Fuente: Departament de Territori i Sostenibilitat

LOS VECINOS SE ORGANIZAN

Frente a este desolador escenario, un grupo de vecinos ha dicho basta. Conscientes de las graves consecuencias que tiene para su salud vivir en una zona con una elevada densidad de tráfico, han decidido organizarse y pasar a la acción. De momento, su revuelta se ha iniciado en internet, pero en una semana realizarán su primera acción pública. El próximo 26 de junio se han dado cita en la calle Urgell con avenida Roma, con el objetivo de hacer difusión del problema. Se organizan a través de la plataforma Eixample Respira, de reciente creación.

Manel Bonet, uno de sus organizadores, explica a Metrópoli Abierta que el primer paso es "abrir los ojos al resto de vecinos del Eixample". Él lo compara con el tabaco, otro problema de salud pública, pero a diferencia de la contaminación, se han realizado intensas campañas desde el sector público y "ha habido mucha concienciación social". Su reto, pues, pasa por que los vecinos asimilen la gravedad de la problemática a la que están expuestos, y que puede conllevar una grave afectación a su salud.

PROTESTA APOLÍTICA

Ya tienen página web y un grupo de WhatsApp, en el que en pocas horas han reunido a unos 50 vecinos. Tras la convocatoria del 26 de junio, se reunirán para valorar el resultado y plantear nuevas acciones de cara a septiembre. "Quizá una opción sería hacer la siguiente acción coincidiendo con el Día Mundial sin Coches, el 22 de septiembre", añade Bonet.

Su protesta es apolítica. Por ello, no proponen ninguna solución concreta; sino que instan a las administraciones competentes --Ayuntamiento, Generalitat y Estado-- a poner una solución a este "grave problema de salud pública". "Es responsabilidad de los técnicos y de los líderes políticos tomar las medidas que mejor impacto tengan para la ciudad. Aun así, creemos que la salud de todos los ciudadanos ha de ser una prioridad", aclara Bonet.

CALLES MÁS TRANSITADAS

Para ilustrar las graves consecuencias de la contaminación, la plataforma vecinal se apoya en las principales causas de muerte en el distrito. Según el informe de salud pública de la Agència de Salut Pública de Barcelona, la causa de muerte más frecuente entre los hombres que viven en el Eixample es el cáncer de pulmón.

El mensaje suena un tanto alarmista, pero las cifras les respaldan. Desde Eixample Respira denuncian que algunas calles son "verdaderas autopistas urbanas". Calle Aragón, con seis carriles, es una de las más transitadas y, por ende, uno de los principales focos de contaminación. Por esta vía transitan una media de 85.635 vehículos al día. Gran Vía tampoco se queda corta. Con ocho carriles, soporta un tránsito diario de 56.694 vehículos. Una situación similar a la de la calle Marina, por donde pasan diariamente 42.252 vehículos; y, en menor medida, la calle Valencia, con 29.817 vehículos al día. 

PROTESTAS ANTERIORES

Esta no es la primera vez que vecinos de l'Eixample se organizan para protestar contra la contaminación. Otro grupo, de unas 20 personas, llevan denunciando esta situación desde hace más de un año. Lo hacen a través de la plataforma Stop Contaminació Barcelona, que cuenta con el apoyo de centenares de vecinos.

Uno de sus miembros, también residente en l'Eixample, denunció al Ayuntamiento por no tomar las medidas necesarias para reducir los niveles de contaminación hasta llegar a los límites establecidos por la normativa europea. En conversación con este medio, Roman Martín, el denunciante, explica que el consistorio ha tenido una actitud "altamente negligente" en todo el proceso. De hecho, el litigio judicial sigue en marcha, a la espera de que un juzgado contencioso administrativo dicte su sentencia. A diferencia de la plataforma recién nacida, ellos sí proponen soluciones concretas. 

PROPUESTAS PARA L'EIXAMPLE

Martín explica que, para el caso de l'Eixample, apuestan por que todas las calles tengan carriles bici. Además, también reclaman que se decrete el distrito como una zona de bajas emisiones, lo que impediría a los vehículos diésel circular por sus calles, así como establecer un peaje de entrada en la ciudad.

Otra de sus propuestas es peatonalizar toda la calle Aragón, para que se convierta en un "gran parque" de la ciudad. Se inspiran en las medidas que se están llevando a cabo en otras ciudades europeas como Londres, y se muestran muy críticos con la gestión que ha realizado de la contaminación el equipo de Ada Colau.