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Una oleada de robos sacude al barrio de Sant Antoni, situado en el distrito barcelonés de l'Eixample. Al menos 20 comercios han sufrido un robo en los últimos dos meses. Y eso sin contar los que han sido asaltados en más de una ocasión en el último trimestre. Las cifras las aportan los propios comerciantes, cuyo hartazgo rebasa todos los límites.

En conversación con Metrópoli Abierta, un grupo de tenderos detalla los múltiples robos que se cometen de forma casi diaria en su barrio. Esta primavera, los ladrones se han cebado con los locales comprendidos entre las calles Gran Via-Tamarit y Casanova-Viladomat donde, según denuncian, se produce una media de dos robos diarios en las últimas semanas.

Los pillajes suelen producirse de noche, con los locales vacíos, aunque también se han producido atracos puntuales con arma blanca durante el día. Según el testimonio de varios damnificados, los cacos van en busca de dinero en efectivo, y sólo en contadas ocasiones se han llevado objetos de las tiendas. 

MENOR PRESENCIA POLICIAL

Una de las causas, según explican, son las obras que se están llevando a cabo en estas manzanas de l'Eixample. "Llevamos meses con el asfalto levantado y con el tráfico cortado. Por la noche, apenas hay peatones por estas calles. A esto hay que añadirle que muchas veces las luces no funcionan, lo que facilita aún más la tarea a los ladrones", señalan. 

Una imagen de las obras en el barrio de Sant Antoni / MA

Una imagen de las obras en el barrio de Sant Antoni / MA

Los arreglos en la vía pública también afectan a la presencia policial. Según los comerciantes, las patrullas policiales "han descendido considerablemente" desde que comenzaron las obras. En vehículo es imposible que accedan, pero tampoco observan que lo hagan a pie. "A los Mossos apenas se les ve, y a los agentes de la Guardia Urbana hace tanto que no me los encuentro que no sería capaz ni de reconocerlos", ironiza uno de estos botiguers.

Contactados por Metrópoli Abierta, fuentes de los Mossos d'Esquadra reconocen que las obras en esta zona han dificultado las tareas policiales. Asimismo, afirman que tienen constancia de un aumento de los robos, aunque aseguran que ya han hecho avances en las investigaciones y detenciones de algunos ladrones que operan en la zona. 

PASAN A LA ACCIÓN

Pero los robos no se limitan únicamente a las manzanas afectadas por las obras. También se han producido en otros locales de Sant Antoni donde ya se ha reformado el espacio público, enmarcado en la creación de la superilla del barrio. Cansados de la situación, decenas de comerciantes han decidido pasar a la acción. 

Persianas levantadas tras un intento de robo en uno de los comercios / MA

Persianas levantadas tras un intento de robo en uno de los comercios / CEDIDA

Este miércoles han creado un grupo de Whatsapp para apoyarse mutuamente. En menos de 24 horas, hasta 60 comerciantes se han unido al grupo de mensajería instantánea. En él comparten sus experiencias y lo que les une: la preocupación de volver a sufrir un robo en sus locales.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

David, Isabel y Rafa son algunos de los participantes de este grupo. La desesperación les ha llevado a tomar la iniciativa, conscientes, no obstante, de sus limitaciones. Alertan de los asaltos más recientes, comparten información y tratan de utilizarlo como plataforma para dar a conocer la situación que padecen. De forma paralela, muchos de los afectados han decidido reforzar las medidas de seguridad de sus locales para evitar más pillajes. Y es que hasta el cerrajero del barrio ha sufrido un robo en su tienda en las últimas semanas. 

Cerradura de uno de los comercios forzada tras un robo / CEDIDA

Cerradura de uno de los comercios forzada tras un robo / CEDIDA

Según ellos, cuando acuden los Mossos por un robo lo enmarcan en el contexto generalizado de inseguridad que vive Barcelona, "tratando de restarle importancia a lo sucedido". Sin embargo, algunos agentes les han recomendado que contraten seguridad privada de forma conjunta si quieren evitar más saqueos. Atónitos por la respuesta, los afectados se han envalentonado y han tomado la iniciativa, aunque saben que la solución pasa por una mayor presencia policial.

"¿CUÁNDO NOS TOCARÁ A NOSOTROS?"

Los comerciantes constatan que viven con miedo desde hace meses. "No puede ser que estés currando y estés inseguro, o que estés en casa intentando dormir mientras piensas que pueden estar robando en tu comercio", señala David, que regenta una ferretería en Sant Antoni. "Yo vengo de México, y para que esto me escandalice, tela", añade Isabel, propietaria de una cafetería del barrio. Ella no ha sufrido ningún robo, pero se anticipa a lo que pueda pasar. Visto el panorama, se pregunta: "¿Cuándo nos tocará a nosotros?".

Estado de un establecimiento tras un robo / CEDIDA

Estado de un establecimiento tras un robo / CEDIDA

Desde la asociación Sant Antoni Comerç también tienen constancia de esta lacra que asola a los comerciantes de la zona. Su presidente, Vicenç Gasca, afirma a este medio que la asociación está en contacto tanto con Mossos d'Esquadra como con la Guardia Urbana para atajar el problema cuanto antes. Según él, los dos cuerpos policiales visitaron hace dos semanas el barrio para calmar los ánimos entre los comerciantes e informar que están trabajando en su solución. Aun así, destaca que "en los últimos días han habido muchísimos robos" en Sant Antoni. 

POCO PROFESIONALES

Gasca también ha observado que algunos de los ladrones que han actuado en esta zona "son poco profesionales". Actúan a cara descubierta, han asaltado locales vacíos, y en ocasiones se han equivocado de persiana y han abierto las de escaparates. Una versión corroborada por los comerciantes. Según Gasca, la policía catalana ha conseguido detener a uno de los ladrones reincidentes, que ha ingresado en prisión.

Como solución, el presidente de Sant Antoni Comerç solicita una mayor presencia policial tanto de noche como de día para frenar esta oleada de robos en Sant Antoni.