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Las agentes de la Guàrdia Urbana de la comisaría del Eixample se tienen que cambiar de ropa en contenedores situados en la calle, justo delante del equipamiento policial, junto a la estación del Nord. Según la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), los módulos, que son provisionales, no están preparados para soportar las bajas temperaturas actuales y no reúnen "las condiciones mínimas de espacio para ser utilizados como vestuario". Las policías deberán utilizar estas instalaciones un año. 

La sección sindical de CSIF en el Ayuntamiento der Barcelona se ha dirigido oficialmente a la alcaldesa, Ada Colau, para denunciar la situación de las policías. En el escrito que se ha enviado a alcaldía, y al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, el secretario general de CSIF, Horacio López, critica las reducidas dimensiones de los módulos para contener un vestuario. Según CSIF, las duchas y las taquillas son muy pequeñas, y no están acondicionados para el calor ni el frío. "Los vestuarios provisionales vulneran la ley de prevención de riesgos laborales", afirma el sindicato.

Taquillas del vestuario femenino de la Guàrdia Urbana que hay en el contenedor / CSIF
Las taquillas de los contenedores de la Guàrdia Urbana / CSIF

FALTA DE SEGURIDAD

El sindicato avisa también de la "falta de seguridad" a la que se pueden ver expuestas las 45 policías que utilizan los contenedores en diferentes turnos. "Nuestras compañeras no pueden estar expuestas, en plena vía pública, en unos módulos que no guardan las mínimas condiciones de seguridad. Le recordamos que estamos en nivel 4 de alerta terrorista", dice CSIF en el escrito a Colau. El secretario general de CSIF sostiene que la decisión de instalar estos módulos en la calle "no ha sido acertada".

Como muestran las fotografías hechas por Metrópoli Abierta, los contenedores se encuentran al lado de la puerta de la comisaría, en plena calle. El Ayuntamiento ha instalado un muro protector alrededor de los módulos para intentar dar una mayor sensación de seguridad o intimidad, pero sin lograrlo. En el momento en que este medio visitó la zona no había ningún agente vigilando los módulos.

DENUNCIA A INSPECCIÓN DE TRABAJO

Las agentes se ven obligadas a utilizar estos contenedores debido al lamentable estado del vestuario femenino de la comisaría del Eixample. CSIF presentó a finales de 2017 un escrito a Colau denunciando la dejadez de la instalación. Ante la falta de respuesta municipal, el sindicato presentó una queja ante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, de la que Metrópoli Abierta se hico eco. Tras inspeccionar la comisaría, la Inspección de Trabajo instó al Ayuntamiento a solventar todas las deficiencias "porque vulneraban la ley", según CSIF. 

Los vestuarios femeninos de la Guàrdia Urbana ubicados en contenodores / JORDI SUBIRANA
Los vestuarios femeninos de la Guàrdia Urbana ubicados en contenodores / JORDI SUBIRANA 

El sindicato expuso "graves deficiencias de mantenimiento (grifos roto o puertas sin arreglar), plagas de insectos (hormigas) y ubicación de taquillas en el interior de los lavabos". Otros problemas detectados fueron el mal funcionamiento de la calefacción del vestuario, falta de señalización para localizar la salida en caso de emergencia y ausencia de mamparas y de elementos antideslizantes en las duchas. En la misma zona de duchas, afirmó en su momento el sindicato, había una puerta con los cierres rotos. Las policías tuvieron que colocar una papelera para evitar que la puerta se pudiera abrir desde fuera.