ARCHIVADO EN:

La aplicación del programa de las superilles iniciado por el equipo de gobierno de la alcaldesa de BarcelonaAda Colau (Barcelona en Comú), avanza a buen ritmo en el barrio de Sant Antoni después del fiasco de la Superilla del Poblenou, que desde el primer día ha levantado una fuerte oposición vecinal. Las obras de pacificación de las calles y supresión del tráfico rodado en el entorno del Mercat de Sant Antoni, que no están levantando tantas quejas como en Sant Martí pero también tienen detractores, acaban de superar la primera fase cuyo principal resultado ha sido la transformación del cruce de las calles del Comte Borrell y de Tamarit en una plaza pública

En la Superilla de Sant Antoni, cuyas obras arrancaron a finales del año pasado, se ha implementado el diseño de plataforma viaria única con prioridad para los peatones. En los viales afectados, el tráfico permitido tiene que circular a menor velocidad. La operación urbanística se ha aprovechado para aprovechar los patios interiores del Mercat de Sant Antoni y abrirlos a los barceloneses. Con la nueva plaza surgida de la Superilla de Sant Antoni los vecinos del barrio ganan media hectárea de espacio público peatonal.

La segunda fase de los trabajos está previsto que comience en octubre con la remodelación de la calle del Comte Borrell (en el tramo comprendido entre la Gran Via de les Corts y Floridablanca) y de la calle de Tamarit (en el sector delimitado por las calles de Viladomat y Calàbria). Durante esta segunda etapa, también se desarrollarán a tuaciones de tipo estratégico en el tramo de la calle del Compte Borrell situado entre la calle de Manso y la avenida del Paral·lel; y en la calle de Parlament ,entre la confluencia con la calle de Comte Urgell y la confluencia con Viladomat. Cuando finalice esta segunda fase se habrán ganado para los peatones 2,6 hectáreas de viales públicos.