La playa del Eixample reabre este martes tras el intento del gobierno de Ada Colau de cerrarla por la queja de una vecina por ruido. Sin embargo, la zona de baños, situada en el interior de manzana de la Torre de les Aigues, levanta la persiana con restricciones para reducir el jaleo. El espacio está rodeado de viviendas.

El equipamiento veraniego se encuentra en la calle de Roger de Llúria, 56, entre Diputació y Consell de Cent. Para que los juegos de los niños y el descanso de los vecinos puedan convivir, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido reducir el horario y este año funcionará de martes a domingo entre las 10.30 y las 18.00 horas, dos horas y media menos. El lunes, el espacio cerrará por descanso semanal.

También se limitará el aforo a 200 personas -antes la entrada estaba permitida a 375- y no se permitirá el acceso a los casales de verano -habituales otras temporadas- ni celebrar fiestas de cumpleaños, es decir únicamente podrán entrar personas y familias. El espacio estará abierto hasta el 7 de septiembre.

"DESMESURADO"

La movilización vecinal y de algunos grupos de la partidos de la oposición muicipal obligaron a rectificar a los comuns, que pretendían cerrar el equipamiento después de que un estudio sonométrico llevado a cabo el año pasado decía que el griterío vulneraba la normativa existente.

La exregidora del Eixample, la socialista Montserrat Ballarín, dijo que el cierre planteado era "desmesurado" y recordó que cuando ella gobernaba en el distrito -durante el pacto de gobierno entre PSC y Barcelona en Comú- ya se habían planteado algunas medidas correctoras para reducir el ruido. La principal era la reducción del aforo, que Colau ha decidido poner en marcha. 

La Torre de les Aigues se remonta a 1862. Aquel año, el arquitecto Josep Oriol Mestres recibió el encargo de levantar una construcción que abasteciera de agua a los vecinos. El proyecto inicial preveia que la torre midiera 24 metros, pero como vulneraba la altura permitida de la época, no se pudo edificar hasta 1867 cuando recibió el permiso del consistorio.

El solar fue privado hasta que fue embargado en 1987 por el Ayuntamiento por impago. Ese mismo año abrió como piscina pública que se aprovisionaba de aguas freáticas del subsuelo.  

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