La Guardia Urbana ha decomisado unos 2.000 productos alimentarios en mal estado que un supermercado del barrio de la Antiga Esquerra de l'Eixample.tenía a la venta. Los productos incautados no podían ponerse a la venta para su consumo ya que estaban fuera de normativa, bien por tener las fechas de consumo preferente muy desfasadas, por presentar claros síntomas de deterioro en los envases o por estar caducados.

La investigación de la policía municipal se inició tras la denuncia de unos vecinos por las molestias que les causaba la ocupación ilegal de la vía pública que hacían los propietarios del supermercado, sobre todo por el uso de caballetes publicitarios para los que no disponían de la documentación pertinente.

INFRACCIONES VARIAS

Durante las pesquisas, los agentes de la urbana han descubierto numerosas irregularidades que los propietarios del supermercado estaban cometiendo, por lo que han procedido a decomisar todos los productos no aptos para el consumo humano. Además, han presentado varias denuncias por las deficiencias administrativas y de seguridad que han detectado en el establecimiento.

Entre estas deficiencias se encuentran la venta de alimentos caducados, el incumplimiento de la normativa de etiquetado en alimentos destinados al consumidor final, la ausencia de rotulación o del cartel con denominación, precio y otros requisitos según el producto, graves deficiencias en las condiciones higiénicas del local y no tener en vigor el seguro de responsabilidad civil.

PRODUCTOS DE TODO TIPO

Tras el inspección del local, los agentes han procedido a la retirada de numerosos productos de todo tipo, entre otros 81 litros de aceite, 654 latas de diferentes conservas, 180 unidades de productos precocinados, 200 unidades de productos lácticos, 200 unidades de productos frescos, 100 unidades de especies, 150 unidades de galletas y cereales, 240 unidades de refrescos y bebidas alcohólicas, 14 unidades de comida para animales, 30 unidades de café y té y 60 unidades de helados.