Nueve miembros de la Asociación de Familias de la escuela Entença se han encerrado en el edificio consistorial para reivindicar el establecimiento de una sede fija para el centro. Los padres de algunos alumnos también se han movilizado ante la sede municipal para exigir una solución inmediata al problema.

El colectivo ha emitido un comunicado en el que destaca la peligrosidad de la actual localización, concretamente en el número 244 de la calle Viladomat, ya que se encuentra “en un área de influencia de ondas electromagnéticas emitidas por una subestación eléctrica”.

COLAU LES DA LA ESPALDA

Desde la asociación se ha hecho especial hincapié en la ignorancia que han sufrido por parte del Ayuntamiento, que ha sido incapaz de hacer frente a la situación tras dos años y medio de diálogo.

La presidenta de la Asociación de Familias de la escuela, Mariona Puigdellívol, ha explicado que la propia Agencia de Salud Pública de Barcelona es contraria a la actual ubicación del centro a causa del riesgo que esto supone para la salud de los escolares.

CONTINUARÁN CONCENTRADOS

De la misma forma, Puigdellívol ha confirmado que las familias “no saldrán del Ayuntamiento hasta que Ada Colau no haya firmado un compromiso de ubicación definitiva y dé un traslado inmediato del centro a un espacio seguro y habitable para los niños” ya que lo que está en juego es la salud de un gran número de alumnos de la escuela.