ARCHIVADO EN:

Apenas hace unos días que el nuevo Mercat de Sant Antoni se ha puesto en marcha y ya han empezado los conflictos con el Ayuntamiento. El malestar entre la mayor parte de los comerciantes de la zona de los Encants es tal que han planificado dos jornadas de cierre como medida de protesta.

La razón argumentada por comerciantes es que el Ayuntamiento les exige una larguísima jornada laboral diaria que muchos de ellos no puede llevar a cabo. Según aseguran los comerciantes, el consistorio les ha exigido, por escrito, que mantengan abiertas las paradas desde las 10 de la mañana hasta las 20:30 de la tarde de manera ininterrumpida y de lunes a sábado. Un horario que solo pueden cumplir aquellas empresas que cuentan con varios trabajadores y pueden establecer turnos, pero que difícilmente pueden cubrirlo aquellas paradas familiares o en las que trabajan una o dos personas.

Para protestar por esta imposición, los paradistas de la zona del Encants han decidido bajar las persianas el martes 5 de junio y, muy probablemente, el jueves 7 como medida de protesta por lo que consideran una imposición que solo puede favorecer los intereses de las empresas más grandes, pero que puede acabar generando situaciones de estrés entre los propietarios y trabajadores de las paradas más pequeñas.

VOTACIÓN NINGUNEADA

Poco antes de inaugurarse el nuevo mercado, los paradistas de los Encants llevaron a cabo una votación para decidir qué horarios preferían. La mayoría optó por mantener el mismo horario que se ha venido llevando a cabo desde hace mucho tiempo, es decir, abrir lunes, miércoles, viernes y sábado, de 10 a 20:30. De hecho, este es el horario que se publicita en la propia web del mercado.

Sin embargo, la junta directiva de la asociación de comerciantes defendía otro horario, que coincide con el que ahora promueve el Ayuntamiento, es decir, abrir seis días de la semana, de lunes a sábado, y con horario ininterrumpido de 10 a 20:30. Era pasar de tener abiertas las paradas 42 horas semanales a 63 horas. La derrota en la votación hizo que la junta presentara su dimisión apenas una semana antes de la inauguración del mercado.

Y pese a que los comerciantes optaron por mantener el horario que tenían hasta ahora, el Institut Municipal de Mercats de Barcelona, el organismo encargado de la gestión de estos espacios, lejos de escuchar la voluntad de los paradistas del mercardo del Encants de Sant Antoni ha optado por obligarles a abrir 63 horas semanales. Aunque desde Mercats se asegura que se trata de una medida provisional para poder atender la afluencia de público en los primeros días de vida del nuevo Mercat de Sant Antoni, los paradistas creen que la verdadera intención es prolongar esta medida en el tiempo para acabar imponiéndola.

HORARIOS DE APERTURA

Por el momento, desde Mercats se cuestiona la validez de la votación llevada a cabo por los paradistas y se les ha asegurado que están estudiando qué horarios son los más adecuados para el buen funcionamiento de la instalación. Pero entre los paradistas no se entiende como es posible que tras nueve años de obras, 80 millones de euros de inversión en la remodelación del mercado y una inauguración por todo lo alto, no se haya organizado a tiempo un asunto tan importante como el de los horarios de apertura de la zona de los Encants.

Mientras en el mercado dedicado a la alimentación sí tienen las cosas claras, en el del textil están a la espera de que los gestores del espacio les aclaren cuál va a ser su futuro. Y, mientras tanto, son muchos los que se quejan de tener que hacer unos horarios que no permiten, ni de lejos, llevar a cabo la famosa conciliación laboral y familiar de la que tanta propaganda se hace desde el propio Ayuntamiento.