El Ayuntamiento de Barcelona gastará casi 158.000 euros en amueblar 10 pisos de alquiler social en la calle Alí Bei. Se trata de unas viviendas para el personal que da servicio a las 49 viviendas sociales para personas mayores que el Ayuntamiento construyó en esta calle. Estos inmuebles están adaptados con conserjería, teleasistencia, apoyo a la limpieza y apoyo personal y sus destinatarios son personas mayores de 65 años que no tienen vivienda en propiedad  pero que pueden valerse por sí mismas.

Las viviendas de esta promoción constan de dos dormitorios o una habitación doble y un baño y una zona común de cocina, comedor y sala de estar (dos de los pisos están pensados para personas con discapacidad) y tienen unos 40 metros cuadrados de superficie. En los baños, tienen una alarma centralizada y disponen de luz de emergencia para el caso de corte eléctrico de energía.

El edificio tiene también una quincena de alojamientos temporales para familias en situación de emergencia social, que tendrán superficies que oscilan entre los 17 y los 32 metros. En la planta baja, hay un comedor colectivo, recepción, vestuarios, servicios, salas de reuniones y una cocina. Los pisos fueron iniciados por una constructora que quebró y el Ayuntamiento se hizo cargo de la continuación de las obras, que costaron alrededor de 4,5 millones de euros, destinando las viviendas a alquileres sociales.

LISTOS ANTES DE ABRIL

Esta promoción, no obstante, tiene también 10 viviendas para personas que prestan servicios en el bloque, que son las que ahora se han de amueblar, ya que el contrato prevé que han de estar listas en un periodo de dos meses a dos meses y medio, es decir, para mediados de abril como fecha tope. Las empresas adjudicatarias, no obstante, esperan tener concluido el suministro de todo el material en la mitad de tiempo.

Para hacer más ágil la contratación, el Ayuntamiento dividió los trabajos a realizar en tres lotes. El más voluminoso, para el que ha previsto un plazo de ejecución de dos meses, es el de la cocina y lavandería, que incluye la instalación de cocinas, campanas extractoras, lavadoras, lavavajillas, microondas, hornos, frigoríficos, mesas y sillas, muebles, tostadoras de pan, cafeteras, trituradores, cubos de basura de diferentes colores para el reciclado, vajillas, cuberterías y baterías de cocina. El suministro e instalación de estos equipamientos correrá a cargo de la compañía Vidal i Porta y costará 73.215 euros.

La promoción de pisos sociales de Fort Pienc, en 2018, a medio construir / MA - JORDI SUBIRANA
La promoción de pisos sociales de Fort Pienc, en 2018, a medio construir / MA - JORDI SUBIRANA

TELEVISORES INCLUIDOS

Otro lote es para el mobiliario: los sofás, sillas, armarios y módulos de baño, colchón de espuma flexible de poliuretano, muebles de comedor, litera metálica desmontable, frigoríficos, microondas integrado, tablones, estanterías, camas, papeleras, mesas, cojines, mantas polares,  armarios modulares, cobertores de cama, cómodas, o muebles diversos e incluso 10 televisores LED de 28 pulgadas (para las viviendas) y otro de 55 pulgadas, destinado a la sala polivalente de las zonas comunes, costarán 64.198 euros y correrán a cargo de la firma Comercial Contel.

Por último, otro lote dedicado exclusivamente a armarios, módulos con estructura de madera aglomerada o con contrachapado, así como el  mueble de recepción, todos ellos muebles a medida, tendrá un coste de 20.385 euros y correrá a cargo de la firma Mobles Bràfim. El coste de los tres contratos se acerca a los 158.000 euros.

GARANTÍA DE DOS AÑOS

En el lote de muebles a medida y en el de cocina y lavandería sólo hubo un licitante, pero en el del mobiliario se presentaron dos empresas, que se acabó llevando Comercial Contel por su oferta económica más competitiva, que fue 2.300 euros más barata que la de su competidora. El resto de las ofertas se mantuvieron dentro del presupuesto de licitación previsto por los responsables municipales, tal y como obligaban las cláusulas contractuales.

Con estas licitaciones, el bloque de la calle Alí Bei quedará a punto y con los servicios anexos preparados para iniciar su actividad. El Ayuntamiento vehiculó el equipamiento de las viviendas anexas a través de la empresa pública Bimsa. Todo el material suministrado en estos contratos deberá de tener una garantía de dos años como mínimo.

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