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El local situado en el número 17 de Las Ramblas ha sido siempre un lugar especial. Situado al lado de la plaza Joaquim Xirau, su más reciente historia lo recuerda como un lugar de picos pardos, ambiente más que alegre y nada virtuoso. Hasta 2014 albergó un Peep Show (espectáculo en vivo cachondo, caliente, erótico... pónganle el adjetivo que prefieran). No era el único en la zona baja de la emblemática Rambla de Santa Mònica ya que antes incluso de su aparición, y situado apenas 10 números más arriba, se hallaba el club de destape Panam's -ahora, discoteca BLVD.

Pues bien, el Nº17 va a volver a sus orígenes porque pronto alojará el Fashion Sex and Rock & Roll, un club erótico que volverá a traer ese toque lascivo, libertino, libidinoso, lúbrico, lujurioso, obsceno y voluptuoso (vuelvan a elegir adjetivo) del que ya gozó en su día. Tendrá todo lo que se le puede pedir a un local de estas características: live-shows (espectáculos en vivo), barra americana y hasta un sexshop que ofrecerá material erótico para el que se anime, según una información de CrónicaGlobal

Para darle más morbo al asunto, hay que resaltar que el empresario que ha decidido volver a ofrecerle chispa erótica a La Rambla no es otro que Antonio Sánchez Thonon, un antiguo político de la muy cristiana -y muy mojigata- Unió Democràtica de Catalunya (UDC), partido por el que fue concejal en Cunit (Tarragona).

NO AL RESTAURANTE

El local lo compró en 2015 el Grupo Costa Este, de los hermanos Bordas, que durante tres años intentó abrir un restaurante de alto nivel. Invirtieron lo suyo pero para nada, porque el Ayuntamiento de Barcelona siempre le negó la licencia.

Posteriormente, la reforma del local donde va a asentarse el club erótico había generado de nuevo intranquilidad entre los vecinos de la zona, que sospechaban que los promotores querían abrir una discoteca... pero tampoco fue posible, siempre al no disponer del maldito permiso municipal.

Y es que no deja de ser curioso que el local no tenga licencia de obras para hacer un restaurante o una discoteca, pero sí para 'salas de cine, espectáculos eróticos, venta de ropa y complementos para adultos'. Licencia concedida desde 2004, y que sigue vigente a día de hoy.

Debido a todo ello, el Grupo Costa Este decidió realquilar temporalmente el local a Sánchez Thonon para que abriese el club nocturno erótico, a la espera de conseguir, algún día, la dichosa licencia para el restaurante de lujo.

La asociación Amics de la Rambla hubiese preferido eso, un restaurante de categoría, más que un club ligado al sexo. Pero están dispuestos a aceptarlo, siempre que nadie se salte la ley y que se cumplan las ordenanzas municipales. Sobre todo en la zona que da a la emblemática Rambla de Ciutat Vella.