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Los vecinos del Raval llevan viendo con impotencia como la degradación que sufren algunos espacios públicos llega a limites de escándalo. Sobre todo cuando se trata de espacios que ha sido rehabilitados hace poco tiempo, pero que se han visto casi abandonados sin que desde el Ayuntamiento se mostrara el más mínimo interés por su conservación.

El último caso que denuncian los habitantes del barrio es el de la plaza Folch y Torres. La rehabilitación de la misma se acabó hace apenas un año y medio y se llevaron a cabo obras por valor de 2,6 millones de euros. Se pretendía con ello convertir el espacio en un centro de encuentro para los vecinos del barrio y un centro lúdico en el que los vecinos pudieran disfrutar de actividades deportivas y los niños de juegos diversos.

ABANDONO

Sin embargo, desde entonces la plaza ha visto como poco a poco tanto el mobiliario urbano como las zonas verdes se han ido degradando son que apenas se hayan hecho labores de conservación.

La presencia de drogadictos, la celebración de botellones, la ausencia de riego, etc, han hecho que la plaza presente actualmente un aspecto lamentable. Pueden verse árboles rotos, al igual que parte del mobiliario urbano, las partes de zonas verde completamente secas allá donde la hierba ha logrado sobrevivir aunque ha sido en pocos sitios.

Los vecinos aseguran que los operarios de parques y jardines pasan en contadas veces por la plaza y que cuando lo hacen apenas pueden llevar a cabo sus tareas, en la mayoría de las ocasiones porque el tiempo de que disponen no les permite dedicar los esfuerzos necesarios para la perfecta conservación del espacio.

RECORTES

La situación de degradación a la que se ha llegado no ha pasado desapercibida para los vecinos, que recibieron con grans satisfacción la recuperación del espacio tras su larga y cara rehabilitación pero que han visto como la situación es igual o peor que antes de que se hicieran las obras.

Y no son pocos los que piensan que los recortes que se ha visto obligado a hacer el Ayuntamiento ha sido decisivos para que el cuidado de los parques y plazas del barrio se hayan visto tan seriamente afectados en los últimos años. Y recuerdan que algo similar ha ocurrido en el conocido parque de las Tres Xemeneies, que se encuentra muy cerca de allí, al lado del Paral·lel. También la presencia de drogadictos y de personas sin techo han convertido el espacio en un lugar poco adecuado para el disfrute de los niños, los vecinos y los visitantes.