La Manual Alpargatera, el emblemático establecimiento de la calle de Avinyó fundado en 1941 tiene garantizada su supervivencia. La totalidad de los grupos políticos del Ayuntamiento de Barcelona ha refrendado por unanimidad que le sea otorgada al propietario de la tienda una concesión municipal -a cambio del pago de un canon- que pondrá fin a varios años de situación irregular y, de paso, le asegura el futuro al menos durante la próxima década. Pero lo que se podría vender como un triunfo del equipo de gobierno se le ha acabado volviendo en contra al equipo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, porque ha dejado al desnudo su falta de políticas en favor del comercio de toda la vida y le ha sacado los colores a la política económica de Barcelona en Comú (BeC).

La alpargatería de la calle Avinyó ocupa un local de titularidad municipal que desde 1988 estaba en situación irregular y desde 2014 también sin contrato de alquiler. Solucionar la situación del establecimiento ha sido una tarea “muy compleja y con grandes dificultades jurídicas”, ha explicado el gerente del Área de Presidencia y Economía, Jordi Ayala. Pero al final ha habido un final feliz, porque la oposición en pleno ha votado a favor de la medida.

Pero el apoyo político no ha sido gratuito. Llevaba añadido en la suela un reproche prácticamente unánime de los diferentes grupos municipales a la política comercial de Colau y, de rebote, a la falta de un proyecto económico para la ciudad. El primero en darle la vuelta al calcetín ha sido el concejal del grupo municipal Demòcrata (PDeCAT), Raimond Blasi, que irónicamente ha destacado que el rescate de La Manual Alpargatera “será la acción mas importante que habrá hecho (el gobierno de Colau) para proteger el comercio emblemático de la ciudad, si es que ha hecho alguna más, que lo dudo”. Por eso, Blasi ha planteado con algo de sorna que “ojalá hubiera más actividad y mas generación de iniciativas (por parte de los comuns) para preservar este tipo de comercio”.

LA ALCALDESA TIENE UN PROBLEMA

El PSC también ha aprovechado la ocasión para darle un repaso a Colau. La concejal socialista Montserrat Ballarín ha calificado de “lamentable” que la regularización de la popular alpargatería “sea el único punto que el gobierno municipal lleva a aprobación en toda la Comisión de Economía y Hacienda. Creo que tienen un problema”, ha subrayado Ballarín. La edil del PSC ha deseado que Colau ponga en marcha más actuaciones en defensa del comercio emblemático de la ciudad porque “una flor no hace primavera”.

A las críticas por la falta de propuestas en la comisión se ha sumado de inmediato el concejal del grupo municipal Popular (PP), Javier Mulleras, quien también ha destacado “que el único punto del gobierno sea la alpargatería”. Mulleras ha aprovechado también para criticar a los comunes por “el goteo de cierres de comercios emblemáticos en Barcelona” y porque no ha hecho nada “para preservar y salvar” este tipo de establecimientos.

Unos de los diseños de fantasía más barceloneses de La Manual Alpargatera / LA MANUAL ALPARGATERA
Unos de los diseños de fantasía más barceloneses de La Manual Alpargatera / LA MANUAL ALPARGATERA

Por su parte, la presidenta del grupo municipal de Ciutadans (Cs), Carina Mejías ha destacado del acuerdo con La Manual Alpargatera, que el establecimiento va a adquirir la categoría de “comercio emblemático”, por lo que es “muy importante que se garantice su legalidad” para que pueda continuar con sus actividades. Mientras que la concejal de ERC, Trini Capdevila, ha destacado el mérito de la alpargatería de Avinyó porque “ha conseguido que vuelvan a ponerse de moda las alpargatas con sus diseños de fantasía”.