El 14 de marzo el estado de alarma echó el cierre a los 9.000 pisos turísticos que acoge Barcelona. El otro circuito de alojamientos, el ilegal, no ha dejado de registrar actividad en barrios como el Gòtic. Los vecinos denuncian que entre 10 y 15 pisos sin licencia turística acogen a extranjeros en esta zona de Ciutat Vella. Hay muchas casuísticas, pero el perfil responde a personas que se encuentran de paso y quieren regresar a su país de origen.

Se trata del "turista confinado", relata un inquilino. Entra y sale de los edificios con el riesgo y el "peligro sanitario" que supone para los vecinos, sobre todo los más mayores. El golpe de las ruedas de las maletas resuena estos días en pasillos y vestíbulos de varios bloques del Gòtic. Los vecinos quieren que las administraciones proporcionen a estos extranjeros un lugar seguro para pasar el confinamiento.

PISOS A PLENO RENDIMIENTO

Los vecinos están intentando averiguar qué plataforma o particular está ofreciendo estos pisos turísticos. La Asamblea del Gòtic aseguraba esta lunes en las redes sociales que les consta actividad en varios pisos turísticos ilegales. "Tenemos controlados a varios pisos turísticos ilegales que funcionan a pleno rendimiento. Con entradas y salidas de gente y trabajadores que los limpian. Confinamiento para según quien", critica la entidad.

Algunos vecinos han hablado con los inquilinos extranjeros. Constatan que son personas que intentaban marchar a su país y que han quedado atrapados por la crisis sanitaria. 

BARCELONETA

En la Barceloneta, algunos vecinos también denuncian la actividad en pisos turísticos. "El confinamiento no es para todos, siguen viniendo turistas a los pisos turísticos y el Ayuntamiento no hace nada", denuncia la plataforma Barceloneta Diu Prou en su perfil de twitter.

La entidad asegura que uno de estos pisos sin licencia ha acogido a cuatro parejas distintas desde el inicio del estado de alarma. La entidad denuncia que el Ayuntamiento ha retirado la página web que sirve para denunciar estos pisos turísticos. 

Desde la Asociación de Vecinos de la Barceloneta explican que el fin de semana del 18 y 19 de abril se celebró una fiesta clandestina en un piso turístico con, al menos, una decena de personas. Los vecinos llamaron a la Guardia Urbana, pero los agentes no aparecieron. La música retumbaba por todo el edificio y por la escalera no dejaron de correr personas. 

ALOJAMIENTOS PARA SANITARIOS

Por contra, plataformas conocidas de pisos turísticos como Airbnb ofrece estas semanas sus pisos para profesionales que atienden a pacientes de coronavirus. Los anfitriones ofrecen el piso al mismo precio, con un descuento y también de manera gratuita, en función de cada caso.

La iniciativa está destinada a aquellas personas que necesiten aislarse de sus familiares, compañeros de piso, o bien necesitan estar más cerca de su trabajo. Diversos hoteles de la ciudad también ofrecen sus habitaciones para este fin. 

ACUERDO CON APARTUR

La alcaldesa Ada Colau firmó un acuerdo hace un mes con la patronal de los pisos turísticos, Apartur, para ofrecer 200 pisos a familias vulnerables. Según publicaba El País hace unos días, no se han llegado a usar, porque no ha sido necesario, según el consistorio. Apartur sí ha cedido gratis 250 viviendas para personal médico o de residencias para evitar el riesgo de contagias a sus familiares. ​

Por otro lado, ERC pedirá esta semana en el pleno municipal al gobierno de Colau el "retorno" de plazas de pisos turísticos al parque de vivienda. Los independentistas quieren que Colau apruebe una ordenanza para ello, ahora que "una parte de la oferta de vivienda residencial ha dejado de ofrecerse al ciudadano para pasar a ofrecerse al turista”. 

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