Jordi Coronas (1969) es presidente del distrito de Ciutat Vella, concejal y portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona. Cuando el junio de 2019 se perfilaba como el nuevo regidor de Seguridad en un gobierno liderado por Ernest Maragall, el pacto entre los comunes y el PSC lo relegó a la oposición. Coronas carga contra la gestión de la crisis sanitaria de la Covid-19 de la alcaldesa Ada Colau y acusa a comunes y socialistas de hacer "campaña" con la pandemia. El concejal republicano reclama más recursos para una Guardia Urbana "tensionada" y medidas "transversales" para terminar con los narcopisos. "Más policía no es la solución", asegura. 

¿Cuál es la situación actual en Ciutat Vella tras cuatro meses del inicio de la pandemia?

La situación es delicada. Hay mucha gente que vivía de la economía sumergida o en precario directamente que se ha quedado sin trabajo y ningún ingreso. Tenemos otro problema que viene de lejos. En Ciutat Vella hay tres tipos de redes de crimen organizado que cometen delitos de robos, hurtos, tráfico de drogas y de personas. Con el turismo, estas redes eran un poco invisibles. Ahora son mucho más visibles y se producen situaciones muy complicadas con los vecinos que deben convivir con los narcopisos y las amenazas en calles como Príncep de Viana, Om y Salvador.

¿La Guardia Urbana de Barcelona (GUB) puede hacer más esfuerzos para terminar con los narcopisos?

La Guardia Urbana está haciendo un esfuerzo muy importante. La sensación que tengo es que saca cubos de un titanic que se hunde. La urbana tiene los recursos que tiene y está muy tensionada. Los Mossos d'Esquadra tienen la competencia de orden público y sobre los narcopisos. La Urbana hace lo que puede. Lo que se traslada a la calle es la lucha entre bandas por el territorio y los vecinos están muy desesperados. Toda presión es poca, se debe presionar al máximo.  Es necesario agilizar los procedimientos judiciales, la inspección de viviendas, el registro y los trámites en la Fiscalía.

¿A qué se refiere cuando habla de afrontar la seguridad desde una perspectiva de izquierdas?

Es mentira que con más policía resolveremos este tema. Es un discurso populista que puede llegar fácilmente a los vecinos afectados por los narcopisos, pero todo el mundo sabe que no es efectivo. En los años 80, en el Raval se detectó, gracias a una oficina dedicada al problema y un equipo de investigación, que uno de los grandes problemas estaba en las pensiones, donde había prostitución y se vendía droga. Ahora, debemos combatir las redes de crimen organizado y requiere tiempo y recursos, sobretodo, afrontar el tema de los pisos vacíos.

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Coronas, durante al celebración de un pleno en el Ayuntamiento de Barcelona / ERC

¿El Ayuntamiento podría hacer más persiguiendo a los grandes propietarios?

Se hacen esfuerzos, pero son procesos lentos. Creemos que se debería recuperar Foment de Ciutat Vella, un instrumento que serviría para localizar, identificar, conocer la propiedad de estos pisos vacíos, hablar, mediar y poner un presupuesto. Existen tres problemas en Ciutat Vella: los problemas económicos de las familias, los pisos vacíos y la falta de coordinación de los servicios sociales. Hay políticas transversales de fondo que se deben trabajar a medio y largo plazo

¿Qué balance hace del primer año de Albert Batlle como regidor de Seguridad?

Tengo una buena relación personal. Siempre responde al teléfono y está dispuesto a compartir información y se lo agradezco mucho. Compartimos plenamente los temas del Raval, pero tiene una visión muy clásica de la seguridad. La GUB debería volver a ser una de las mejores policías locales, un referente. Es necesario una apuesta clara sobre el plan directivo del cuerpo, la estructura de las áreas y cómo trabajamos la formación específica. Conozco agentes con una formación espléndida sobre las personas sin hogar, pero no la aprovechamos. Deberíamos adaptar la GUB a los retos actuales y esto también pasa porque el 40% de la plantilla esté de vacaciones en julio y agosto.

¿Cuántos agentes deberían trabajar este verano?

Todo el mundo tiene derecho a vacaciones, faltaría más, pero en la situación actual en la que debemos ejercer el control en el espacio publico y de puntos calientes de la ciudad en seguridad y convivencia, debería haber habido mejor previsión y negociar con la plantilla. El 40% de los agentes de vacaciones es mucho. Se habla de que a diario hay entre 800 y 900 urbanos en activo. Son muy pocos recursos. Hemos hablado con sindicatos y nos han expresado su voluntad de poder negociar las vacaciones a cambio de contraprestaciones, pero el Ayuntamiento no se ha dirigido a ellos. En agosto o septiembre llegan 200 nuevos agentes, que básicamente servirán para suplir las jubilaciones.

Imagen de archivo de agentes de la Guardia Urbana / EP
Agentes de la Guardia Urbana, delante del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) / EP

¿Qué ámbitos es necesario modernizar en la Guardia Urbana?

La GUB es la policía de proximidad. Conoce con nombres y caras y los lugares donde están las personas sin hogar. El problema está en conectar esto con los servicios sociales y cómo se convierte en información. Debería existir una unidad, no solo desde la GUB, también en el ámbito de la salud, servicios sociales, donde la policía se coordinara con estos servicios y hacer seguimientos de caso por caso, también con un servicio de tutorías. Esto implica muchos recursos, que el ayuntamiento los está poniendo, pero dada la magnitud del problema no es suficiente y la urbana es clave porque está en la calle, conoce los problemas de estas personas.

¿Cómo valora la coordinación entre la alcaldesa y el Departamento de Salud durante la gestión de los rebrotes que afectan a la ciudad?

La alcaldesa, los comunes y el PSC están haciendo campaña desde hace semanas pensando en las elecciones a la Generalitat. Hay diferencias entre lo que se dice y hace. Las reuniones entre Colau y Salud son claras y se ofrecen recursos, pero luego en las declaraciones se muestra lo contrario. Es de una irresponsabilidad absoluta criticar lo que hace el otro. En lugar de lanzar mensajes claros a la ciudadanía, el Ayuntamiento está poniendo el foco en criticar. Esto crea confusión entre la gente.

¿Llegaron a tiempo las medidas para terminar con los rebrotes en Barcelona?

Es difícil valorarlo. Está claro que esperábamos un rebrote en otoño y nos ha cogido por sorpresa. Algunas cosas funcionan, otras no. Se está reaccionando lento, por ejemplo, la Generalitat tarda una semana en responder las peticiones sobre las excepcionalidades de B:SM en los casos del Park Güell,  el Fórum o el Zoo. El Ayuntamiento, por su parte, es lento en tramitar la ampliación de terrazas. 

La Covid-19 ha revelado la dependencia del turismo en la economía de la ciudad. ¿Barcelona debe repensar su modelo económico?

Debemos intentar recuperar la actividad económica. Muchos comercios de Ciutat Vella no volverán a abrir. Hay que recuperar el modelo vigente, pero también repensar el modelo productivo que queremos. El 14% del PIB depende del turismo y esto nos ha abocado a que ahora tengamos 97.000 parados en la ciudad, un 40% más que el año pasado. No podemos depender solo del turismo, no lo podemos perder, pero hemos de replantear muchas cosas y trabajar por un turismo de calidad. Eso significa, también, que sus trabajadores estén mejor pagados. 

coronas pleno municipal
El concejal de ERC, durante una intervención en el pleno del consistorio barcelonés / ERC

¿Qué debe hacer el Ayuntamiento con la sala Baluard y el consumo de drogas diario en la calle que se produce en los alrededores?

Trasladarla generaría rechazo. El problema es que el equipamiento, necesario, está desbordado. Si de 20 personas, tan solo una consigue salir con un tratamiento contra la adicción, el dinero ya está bien invertido. Quizá el problema esté en la ubicación (avenida de les Drassanes), pero no tengo un criterio claro sobre el tema. No creo que se deba ampliar, eso magnificaría el problema. Hay que ver cómo se puede optimizar el servicio y reducir los daños que se producen fuera.

¿Qué opina sobre el carril bici en la Via Laietana y las críticas del sector de la bicicleta?

Somos partidarios de recuperar espacio para el peatón. Pero la ciudadanía no está entendiendo el urbanismo táctico aplicado por el Ayuntamiento. Via Laietana es un mal ejemplo de urbanismo táctico. Vecinos, entidades y comercios piden medidas estructurales para evitar que la avenida sea un camino para cruzar desde el Eixample hacia el frente marítimo. Proponemos un lector de matrículas como en la Rambla y que solo se permita la entrada de personas que van al aparcamiento y de vecinos. Este pinta y colorea no se entiende.

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