La estatua de Antonio López, marqués de Comillas –inaugurada en el año 1884– ya no está en su plaza ubicada junto a la Via Laietana. Su plaza que, automáticamente, ha dejado de ser su plaza. Este domingo, tal como estaba previsto, el Ayuntamiento de Barcelona ha retirado la escultura que, en estos momentos, ya se encuentra en el Centro de Colecciones del Museu d'Història de Barcelona (Muhba).

El motivo de la retirada, según el consistorio, era obvio: Antonio López fue un "negrero" que se enriqueció gracias al tráfico de esclavos y que fundó el Banco Hispano Colonial, que tenía su sede en Barcelona. El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, y la concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, han asistido al acto junto a la presencia de entidades como la Federació D'Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona (FAVB) y Tanquem els CIEs, entre otros.

Pisarello, ha asegurado que se ha hecho un "acto de reparación" porque la esclavitud es uno de las peores cosas creadas por la especie humana y que ha provocado un gran dolor a muchas personas. Luego, ha insistido en que Barcelona es una "ciudad de libertades" que ha tenido mucha gente que ha luchado contra la esclavitud, entre ellos ha mencionado a Clotilde Cerdà.

UNA VIEJA REIVINDICACIÓN 

La eliminación de la estatua y el cambio de nombre de la plaza viene de lejos. En el año 2014 la asociación SOS Racisme Catalunya ya sugirió rebautizar la plaza y dedicársela al líder sudafricano Nelson Mandela pero la iniciativa no prosperó.

Con el gobierno de Colau las entidades han visto su oportunidad para impulsar el cambio. El consistorio tiene una cierta fijación en cambiar el nombre a las calles y las plazas... y las entidades lo saben. Véase la plaza de Joan Carles I, que pasó a llamarse del Cinc d'Oros, la calle del Secretari Coloma por la de Pau Alsina o la avenida del Príncep d'Astúries por la de Riera de Cassoles.

La retirada de la estatua se produce cuando se ha avivado el debate para cambiar el nombre de la plaza Antonio López ya que, aunque el Ayuntamiento había aprobado el nombre de plaza de Les Bullangues, el proceso se ha paralizado porque una plataforma ciudadana –con firmas suficientes para una consulta popular– ha propuesto que se llame plaza Idrissa Diallo, un ciudadano africano que murió en 2012 en el CIE de Barcelona.

A lo largo de este domingo, los asistentes han celebrado esta fiesta con Los Comediants que ha incluido actuaciones musicales, talleres infantiles de pintura, dibujo, circo y títeres, un pequeño castillo de fuegos y una chocolatada.

UNA DECISIÓN CON MUCHA POLÉMICA

Sin embargo, no queda del todo claro que Antonio López fuera tan “mala persona”. Según una investigación de la historiadora y crítica de arte María del Mar Arnús, en Cuba reconocen a Antonio López como a un “liberador de esclavos y promotor de la escuela moderna”. El debate está servido con esta confesión de Arnús: no existen documentos serios que avalen la tesis de que el catalán era un negrero.

“El marqués de Comillas representa la culminación del periodo del Renacimiento que provoca el Modernismo y es quien ilustra mejor la proyección internacional de la economía y la sociedad catalana del siglo XIX”, ha afirmado la misma en un artículo publicado en La Vanguardia.

Por su parte, Alberto Fernández, presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, ha acusado este domingo a la alcaldesa de "sectaria sin límites” por retirar la mencionada escultura. “Antes cambiaba nombres de calles vinculadas a la corona o a España, y ahora retira la estatua de Antonio López", ha criticado en un comunicado, y ha cuestionado si lo próximo puede ser cambiar el nombre del Parque Güell, retirar el monumento de Colón o la Catedral.