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Un grupo inversor proyecta la puesta en marcha de un hotel en el número 38 de la Rambla, donde antiguamente estuvo una buena parte del histórico Hotel Cuatro Naciones, uno de los más lujosos de la ciudad, que ahora ocupa de forma más modesta el número 40. El edificio forma parte del catálogo patrimonial de la ciudad (nivel B, Bien de Interés Local). Sin embargo, la iniciativa empresarial no verá la luz. El gobierno de Ada Colau lo vetará a pesar de que el plan especial se ha aprobado en comisión de gobierno.

Según figura en los acuerdos de la comisión de gobierno del pasado 17 de diciembre [ver aquí, punto 46], el Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente el plan especial integral para la adecuación del edificio para usos hoteleros. Detrás del proyecto figura, entre otros, Alberto Teichman, un alto cargo de Volskwagen en España. La propuesta ya fue bloqueada por Colau en 2017 y los impulsores recurrieron al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC).

Texto del proyecto de hotel en la Rambla / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Texto del proyecto de hotel en la Rambla / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

SENTENCIA JUDICIAL

El texto de la comisión municipal dice que la aprobación inicial es "para dar cumplimiento a una sentencia del TSJC". Tras esta aprobación inicial, el plan estará en exposición pública un mes y, posteriormente, pasará por el pleno municipal -donde la iniciativa hotelera se votará- "y se deberá dar cuenta de él en la comisión de Ecología Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad". Sin embargo, el hotel podría estar visto para sentencia. Fuentes del gobierno municipal aseguran a Metrópoli Abierta que "una vez finalizado el periodo de exposición pública, el Ayuntamiento denegará el proyecto porque los planeamientos [urbanísticos] vigentes no permiten la construcción de un hotel en la Rambla 38".

Actualmente, buena parte de la ciudad, incluido todo el distrito de Ciutat Vella, está afectado por el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), que impide abrir nuevos hoteles y pisos turísticos. La Rambla, además, tiene una moratoria que impide la apertura de nuevos hoteles y restaurantes, recuerda el presidente de Amics de la Rambla, Fermín Villar

EL VETO PERSISTÍA EN NOVIEMBRE

En octubre de 2017, Crónica Global avanzó que Colau prohibió el proyecto del hotel. Fuentes del gobierno reiteran ahora que las objeciones de entonces persisten. En 2017, en paralelo con el PEUAT, se promovió una Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) sobre edificios patrimoniales para evitar hoteles en este tipo de fincas. Según el Ayuntamiento, sin esta modificación, en el inmueble se hubiera podido poner en marcha el hotel, y reiteran que el PEUAT y la MPGM continúan vigentes y que la negativa a la apertura no ha cambiado. 

DELANTE DEL TEATRE PRINCIPAL

El edificio se encuentra justo delante del Teatre Principal. La finca está prácticamente vacía desde hace años. La ocupó en su totalidad la tienda de fotografía y oficinas de la empresa Arpi, explica el vecino y arquitecto Pau Bosch. Únicamente están abiertos tres comercios en los bajos, una tienda deportiva, otra de regalos (Ale-Hop) y una farmacia. En dos de ellas, Ale-Hop y la farmacia, se desconocía que se quería construir un hotel en el inmueble. Cuando este medio visitó la zona, el tercer establecimiento estaba cerrado.

Techo de la tienda Ale-Hop, en la Rambla / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA
Techo de la tienda Ale-Hop, en la Rambla / METRÓPOLI ABIERTA - JORDI SUBIRANA

MOSAICO DE CERÁMICA EN LA FARMACIA

La farmacia es un comercio histórico de la Rambla, la antigua farmacia Boatella, que cuenta en su interior con un mosaico de cerámica situado encima de los muebles laterales de la tienda. El autor del mosaico fue, hacia 1900, Mario Maragliano. El trabajo artístico fue encargado por el propietario de la farmacia, José Boatella Tubau, junto a una reforma modernista del establecimiento -en la que destacan los muebles de cedro y los trabajos de ebanistería- del arquitecto Antoni Serrallach. La fachada del edificio también fue renovada, explica el Ayuntamiento en una publicación.

Justo al lado de la farmacia, en la tienda de regalos Ale-Hop, se encuentra un techo modernista pintado con motivos florales y vidrieras que ya fue recuperado, entre los años 2001 y 2006, cuando en este espacio había una sucursal bancaria. A principios del siglo XX, este espacio era el Gran Café Nacional, perteneciente al Hotel Cuatro Naciones. Entre los años 1906 y 1097, el arquitecto Jeroni Granell dirigió la reforma del café. La nueva decoración fue inaugurada en junio de 1907 para el banquete de la boda de la soprano María Barrientos. En 2001, cuando era un banco, el hundimiento de un falso techo dejó en descubierto las pinturas modernistas.

HUÉSPEDES ILUSTRES

El Hotel Cuatro Naciones fue uno de los más suntuosos de Barcelona. En él se hospedaron, entre otros, Buffalo Bill, Albert Einstein y Frédéric Chopin. Las primeras referencias datan del siglo XVIII cuando abrió una trattoria italiana -Cuatro Naciones-, y después se fue ampliando. Por aquellos años se instalaron en Barcelona numerosos ciudadanos italianos.

A lo largo de los siglos, el hotel sufrió distintas reformas. Una de las más significativas fue entre 1848 y 1849 a cargo del arquitecto Francesc Daniel Molina (que también diseño la plaza Reial). De aquella época es el edificio del actual Hotel Cuatro Naciones, en el número 40 de la Rambla. Javier Saiz, titular ahora del negocio, explica que a principios del siglo XX el hotel era conocido como Grand Hotel y Cuatro Naciones. En 1927, el establecimiento hotelero cerró y reabrió al poco tiempo. Javier añade que por herencia, el hotel se dividió en varios locales distintos. Su familia está al frente del Cuatro Naciones desde 1967.

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