Un nuevo sistema de reparto de droga ha empezado a imponerse en el distrito de Ciutat Vella. Se trata del reparto de las dosis de droga de forma personalizada y en bicicleta o en patinete, métodos rápidos y muy adecuados para moverse por las calles del Raval o del Gòtic sin excesivas complicaciones y sin levantar sospechas

El sistema no es nuevo, pero sí se impone en los barrios de la zona centro de la ciudad muy rápidamente. Los pequeños traficantes buscan de esta manera evitar los controles policiales y salir airosos en el caso de que sean registrados por la policía, que de esta manera nunca les sorprenderá con cantidades elevadas de droga en su poder.

BICI O PATINETE

Los traficantes funcionan ahora como si de simples correos se tratara. El procedimiento habitual es que el captador contacte con la persona interesada en adquirir la droga en la calle. Una vez establecido el contacto y acordada la cantidad de droga a traspasar y el precio de la misma, el vendedor se dirige en bicicleta o patinete al centro de distribución.

Mientras, el comprador se queda en el mismo sitio del contacto o en otro lugar acordado a la espera de que el traficante regrese con la mercancía. Una vez cerrado el negocio, el traficante se queda a la espera de un nuevo cliente.

El vendedor puede formar parte del grupo de traficantes, ser simplemente un correo o un 'asalariado' que percibe un pequeño porcentaje por cada venta que conseguir llevar a cabo.

A la espera de nuevos clientes al lado de un parque infantil / @raval_net
A la espera de nuevos clientes al lado de un parque infantil / @raval_net

ALERTA VECINAL

Los vecinos del Raval ya han detectado que este tipo de distribución de la droga se está imponiendo en el barrio y cada vez es mayor el número de pequeños traficantes que adoptan este sistema y que se mueven en bicicletas o en patinetes con total normalidad por el barrio. Es una manera de intentar camuflarse en medio de las decenas de bicicletas, sobre todo de los turistas, que se mueven cada día en las calles de los barrios céntricos de la ciudad.

Aseguran los habitantes del barrio que es fácil verlos en los alrededores de las plazas y cerca de los parques infantiles, zonas habituales en las que los traficantes, sobre todo en el Raval, han acostumbrado a moverse en los últimos tiempos.

NARCOPISOS

Tras las últimas redadas policiales, los grupos de narcotraficantes prefieren alejar a los clientes de sus centros de distribución principales. Aunque la eficacia de los golpes de las fuerzas de seguridad contra los narcopisos ha sido relativa, ya que en cuanto se ha bajado la presión estos han vuelto a ganar terreno, los narcotraficantes prefieren no correr riesgos y han optado por expandir el sistema de distribución por medio de bicicletas y patinetes, una manera de intentar dificultar la localización de sus centro de distribución.

Aunque en el distrito nadie duda de que la presencia de los narcopisos en el barrio va a continuar, es cada vez menos habitual que los drogadictos puedan tomar su dosis de droga en el interior de los pisos que usan como centro de distribución. Ello provoca que cada vez más se vea la presencia de adictos en la calle tomando su dosis diaria de droga.