Este miércoles una banda de okupas de origen marroquí asaltó una vivienda de alquiler vacacional en La Barceloneta. El piso, situado en la calle Salamanca, 54, fue allanado por dos hombres de entre 30 y 40 años a primera hora de la tarde, según informa este viernes Crónica Global

F., una vecina que vive puerta con puerta con el apartamento invadido, recuerda la escena: "Estaba en casa hablando por teléfono hacia las 15h, cuando de repente oí una patada en mi puerta. Luego intentaron entrar desde el rellano al piso de enfrente. Como no pudieron, bajaron a la calle, subieron por el balcón y entraron en el piso", asegura.

PASIVIDAD POLICIAL

"Eran profesionales", afirma esta testigo presencial, que cuenta cómo reventaron la cerradura por dentro usando instrumental especializado. Cuando vio lo que pasaba, llamó rápidamente a los Mossos d'Esquadra, a quiénes no deja en una buena posición. "Hablaron con los chicos y les dijeron que podían quedarse dentro hasta que no hubiera un atestado. ¡Subid y os podéis quedar, les dijeron!", lamenta. La pasividad policial animó a los ocupantes, que empezaron a meter sus cosas en el domicilio.

La inquilina vincula este grupo con la venta de droga que ella misma ha presenciado en los alrededores de la finca. En total, esta vecina cuenta al menos a cinco o seis individuos de la misma nacionalidad y que suelen moverse juntos. Además, en el bloque suelen rondar visitantes extranjeros, puesto que la mayoría de pisos se ofrecen en alquiler turístico, por lo que en plena crisis sanitaria se convierte en un atractivo target para las bandas. "Están rondando por aquí. Tengo miedo", concluye F.

EL VALOR DE LA GESTORA

Cuando la ocupación parecía un hecho, lo que marcó la diferencia fue la actitud decidida de la gestora del piso. Tine Mathiassen, fundadora de la firma Casamona, se acercó al lugar de los hechos hacia las 17h. La empresaria de origen danés se encaró con los asaltantes, armados con un cuchillo, y les pidió que se fuesen de forma inmediata. "Me dijeron que no lucharían contra una mujer. No estaban asustados, se estaban riendo y no parecían preocupados en absoluto", narra Mathiassen. "¿Por qué hacéis esto?", les dijo.

Tras esta charla, y pese a que los okupas ya habían tendido incluso su ropa, Mathiassen se sorprendió de que se marcharan una hora más tarde, tras su golpe de autoridad. Aunque ni ella ni F. están seguras de que no intenten volver a ocupar la vivienda. La agente inmobiliaria presentó una denuncia ante comisaría, aunque expresa su malestar por la actuación de los agentes: "En Dinamarca, cuando alguien entra en tu casa la policía llega y los desaloja". El citado medio catalán ha intentado recabar sin éxito la posición de los Mossos sobre este suceso.

LA BARCELONETA, UN FOCO DE PROBLEMAS

Desafortunadamente, esto no es algo nuevo. El barrio marinero se ha convertido en un foco de incivismo y delincuencia. Un portavoz de la Asociación de Vecinos de la Barceloneta afirma que la situación es "vergonzosa": "Hay mafias de todas las nacionalidades que se dedican a coger chavales para meterlos dentro de pisos. Esto está a la orden del día".

De hecho, los propietarios mantienen un sistema de vigilancia ciudadana: "Esto es un pueblo y aquí todos nos conocemos. Por eso nos avisamos si nos vamos de vacaciones. La alarma somos nosotros mismos". Esta fuente lleva muchos años residiendo en La Barceloneta, pero comenta que en los últimos tiempos la situación se ha degradado. "Entre que la ley está mal hecha y que la señora Colau pasa de todo, el barrio está descontrolado", dice este vecino.

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