El pasado miércoles, el teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, dio explicaciones en comisión municipal sobre las presuntas irregularidades en las oposiciones de la Guardia Urbana destapadas por Metrópoli Abierta. Batlle leyó lo que supuestamente era un informe o un extracto de él. El documento, dijo, que ha sido elaborado por la gerente de Seguridad y Prevención, Maite Casado, un fichaje suyo.

Batlle estuvo unos pocos minutos para leer el texto. Las explicaciones las dio a propuesta del PP, que reclamó una investigación interna para aclarar si hubo aspirantes que utilizaron las visitas a los lavabos para copiar con el móvil. La iniciativa popular se aprobó con los votos a favor de toda la oposicion. Solo se posicionó en contra el gobierno de comunes y socialistas.

LA OPOSICIÓN NO HA VISTO EL INFORME

Nadie pone en duda que el citado informe exista, y menos este humilde medio, pero lo cierto es que nadie lo ha visto. Este medio se dirigió a la oficina de prensa municipal para poder disponer de una copia del informe. La respuesta fue que no era posible porque "no es público". Hace casi dos semanas que Metrópoli Abierta espera una respuesta del número de quejas recibidas. Tampoco ha llegado.

Tampoco los grupos de la oposición consultados por este medio han visto el documento. Ni ERC, ni Ciutadans, ni PP, el impulsor de la proposición. Algunos de los concejales con los que ha hablado este diario ponen en duda la existencia del informe. Metrópoli Abierta no duda de su existencia, pero, salvo que se demuestre lo contrario, por ahora es un informe fanstama.

QUEJAS

En comisión, Batlle minimizó las presuntas irregularidades, aunque hay una docena de quejas. La síndica de Barcelona y el síndic de greuges también han recibido. Según las reclamaciones a las que ha tenido acceso este medio, las supuestas irregularidades van más allá de la sospecha de que se copió. Además, hubo descoordinación en las instrucciones dadas a los opositores, pruebas de inglés por encima del nivel requerido y agravios en el material usado para la realización del examen.

Según Batlle, ninguno de los testimonios con los que el Ayuntamiento ha hablado ha visto copiar con el móvil. Eso sí, reconoció que no hubo bolsas suficientes para guardar los teléfono y, por tanto, algunos opositores los dejaron en la ropa. También dijo que hubo aulas en las que se permitió ir a los servicios, y, aunque hubo vigilancia en los lavabos, en los cubículos estas personas entraron solas y pudieron hacer uso del móvil.

"FUGAS"

El concejal de ERC, Jordi Coronas resumió el mal estar de la oposición. Para el edil, existió la posibilidad de que se copiara. Hubo "una fuga", dijo, y hay que investigarlo para evitar que pasen cosas extrañas en las pruebas. Batlle se comprometió a afinar el texto del informe (por ahora, fantasma) con las peticiones de la oposición, para despejar cualquier duda, y presentarlo en la próxima comisión de Seguridad, que se hará en noviembre.

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