Barcelona es una de las ciudades en las que el intercambio está irrumpiendo con más fuerza que nunca. Entre las actividades que ofrece la capital catalana, se encuentran los diferentes talleres, mercados y lugares que favorecen el resurgir del trueque, como sucedía antaño.

Se trata de espacios que permiten intercambiar los objetos que ya no se usan por otros de gran utilidad. Eso sí, sin la presencia del dinero en la transacción. En Barcelona, por ejemplo, se puede practicar el truque en estos lugares.

MERCATROC, BABYTROC y TROCJOGUINA 

Es uno de los espacios de trueque más conocidos. Engloba tres mercados diferentes: el MercaTroc está especializado en ropa, accesorios y complementos; el BabyTroc se especializa en ropa y objetos de bebé; y, por último, el TrocJoguina únicamente acepta el intercambio de juguetes para niños en edades comprendidas entre los 6 y los 16 años. 

Los tres conforman una de las propuestas más completas que podemos disfrutar en la Ciudad Condal. Para estar atentos de cuándo se realizan, es conveniente seguir la página web del Centro Cívico de Sarrià, institución que lo organiza. 

TROCASEC

El barrio de Poble Sec es otro de los que organiza uno de los talleres más conocidos que incentivan el intercambio de objetos. Su característica principal es que únicamente se celebra una vez cada tres meses, por lo que conviene estar atento para conocer cuáles son las próximas fechas de celebración del Trocasec. En este caso, la fecha más cercana es la del próximo 18 de mayo. 

Aquí se pueden intercambiar todo tipo de objetos: desde música hasta libros, pasando por ropa, electrodomésticos e incluso comida. Únicamente dura una mañana y, en el caso de que tengas muchos objetos acumulados, es posible solicitar a la organización un espacio para poder desplegar aquellos que deseas intercambiar.

TROCANTONI

Al igual que sucedía en el anterior caso, Trocantoni es el mercado de intercambio que tiene lugar en el barrio de Sant Antoni. Es uno de los más antiguos de la ciudad y fue el precursor de que los diversos centros cívicos de Barcelona contaran con este tipo de iniciativas.

Como es lógico, aquí no se permite el uso del dinero en ninguna transacción. Sin embargo, no se intercambian únicamente objetos, sino también experiencias y conocimiento. Por ello, es habitual la celebración de talleres o conferencias que pretenden ayudar a resolver situaciones cotidianas, como las conferencias de lactancia o de cocina, por ejemplo.