Netflix quiere impedir que se comparta las contraseñas entre usuarios, una práctica muy habitual en esta plataforma de streaming de pago. La compañía estadounidense estudia cómo limitar la compartición de contraseñas entre personas pero con una fórmula "amigable para el consumidor". Así, la empresa busca una vía para reforzar sus ingresos poco después de haber subido sus tarifas en España en septiembre.

Así lo ha reconocido el director de Producto de Netflix, Greg Peters, en una entrevista. El directivo ha asegurado que Netflix "continúa monitorizando esto [el uso compartido de contraseñas], así que estamos analizando la situación". La compañía estudiará "las maneras amigables con el consumidor para presionar los límites" de esta práctica tan extendida entre los usuarios, ha dicho Peters.

PRÁCTICA EXTENDIDA ENTRE LOS 'MILLENIALS'

No obstante, el ejecutivo ha matizado que la empresa no contempla "grandes planes que anunciar en este momento en términos de hacer algo distinto". 

Según una encuesta realizada por Magid para la cadena CNBC, el 35% de los millenials (16 a 36 años) comparte las contraseñas de sus servicios de streaming, porcentaje que se reduce al 19% en la generación X (nacidos entre 1961 y 1979) y al 13% en los baby boomers (nacidos entre 1946 y 1965). Es habitual que se intercambie la contraseña entre familiares, amigos o compañeros de piso, una fórmula de que la tasa fija que impone Netflix a sus consumidores sea más económica.