Acaba de ganar un Goya y postula a un premio Óscar a mejor actor por su interpretación en el filme Dolor y Gloria de Pedro Almodóvar. Es un hecho, Antonio Banderas es una leyenda viva, pero lejos de dárselas de estrella de Hollywood tira adelante proyectos como el Teatro del SoHo, "una escuela laboratorio para nuevos actores y todo tipo de oficios alrededor del teatro". 

SE ESPERA QUE SEA UNA GRAN PRODUCCIÓN

El actor se marcha hoy mismo Nueva York para entrar en una vorágine de entrevistas y competitividad por el Óscar de la, según ha afirmado, no piensa participar: "La nominación vino como una sorpresa por varias razones. Una de ellas es que se hacen campañas para los Oscar; no basta una buena interpretación, hay que levantar la mano, decir ‘estoy aquí’ y entrar en una vorágine de proyecciones, entrevistas diarias, colectivos sociales, estamentos profesionales… Es un juego al que no he jugado".

Pero antes de irse a los EE.UU ha "disfrutar de la tarde de los Óscar", presenta en Barcelona A Chorus Line, un espectáculo, que en la capital catalana protagonizará el intérprete Pablo Puyol (Grease, Rent, La Bella y la Bestia o Un Paso Adelante) en el papel de Zach, y que ha cosechado el éxito en Málaga, con "45.000 entradas vendidas en cinco días y un lleno histórico para el teatro español".

En una rueda de prensa para los medios, ambos han puesto encima de la mesa la "reflexión sobre las artes escénicas" que representa A Chorus Line, un montaje ideado, dirigido y coreografiado originalmente por Michael Bennet en 1975, que supuso un cambio de paradigma de las historias de Broadway, hasta entonces marcado por historias de éxito de jóvenes individuos que conseguían triunfar.

Pablo Puyol y Antonio Banderas en la presentación de 'A Chorus Line' en el teatro Tívoli de Barcelona / METRÓPOLI ABIERTA
Pablo Puyol y Antonio Banderas en la presentación de 'A Chorus Line' en el teatro Tívoli de Barcelona / MA

UN CAMBIO EN EL PERSONAJE PRINCIPAL

La nueva producción, estrenada ahora en España, cuenta con 29 intérpretes y una orquesta de 15 músicos en directo bajo la dirección musical de Arturo Díez-Boschovich, que busca revivir la producción original a cargo de la legendaria Baayork Lee.

Banderas ha expresado ante la prensa la intencionalidad de iniciar su andadura en el teatro con este proyecto: "A Chorus Line es divertido, emocionante, con un elenco muy solido, una función con la que llenar el teatro y llamar al gran público". El actor, aclamado en todo el mundo, ha explicado el porqué de esta obra: "Habla sobre el la vida del espectáculo tras los focos", y describe el cariño que tienen al proyecto: "Esta obra es un legado. Nosotros hemos conseguido cambiar al personaje principal y que tenga una vulnerabilidad cogida por un hilo de sentimientos. Algo insólito en la obra."

CONFIANZA EN EL PÚBLICO BARCELONÉS

Los dos intérpretes, de la mano, han descrito la emoción que sienten al traerlo a la ciudad condal. Banderas, muy emocionado, ha incidido en la esperanza que tienen en la capital catalana: "Traemos a Barcelona un show muy potente, con el que creo un sustituto magnífico: Pablo Puyol, que estuvo en la línea del coro interpretando a otro personaje. Venimos con mucha confianza de que el público de Barcelona acoja la obra con el mismo entusiasmo que tuvo en Málaga.

Mientras, Puyol, especializado en musicales, ha incidido en la dificultad de la audiencia catalana: "Estoy encantado de venir a una de mis casas que es Barcelona, en la que he tenido la suerte de vivir cuatro años. Espero que el público catalán, que es uno de los que mejor conoce el musical, disfrute de este Chorus Line tanto como lo hacemos nosotros encima del escenario". 

UNA OBRA QUE NO FUE BIEN ACOGIDA EN BARCELONA

Tanto la compañía de teatro de Banderas, como el propio actor, se enfrentan a un escenario complicado. En el año 1986 una compañía americana trajo la misma obra musical al teatro Tívoli, pero lamentablemente la crítica no fue buena. Ante ese aspecto, el intérprete de La piel que habito, Philadelphia o Mujeres al borde de un ataque de nervios, se ha mostrado confiado en su producción, y sin temor a que la prensa sea dura con su "línea del coro": "La obra del 86 también la vi yo, había más gente en el escenario que en el patio de butacas. Nosotros estamos presentando un espectáculo distinto. Tengo prohibido que haya un pregrabado de nada, en la obra que se realizó aquí había playback. En mi producción de A Chorus Line Participan 22 músicos".