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Alfred García ha sido uno de los artistas que más provecho ha sacado de su paso por Operación Triunfo. Sus aptitudes para la música, la sensibilidad que derrocha y el increíble talento que se hace presente en cada nota que interpreta lo han posicionado como una de las promesas de la música española. Pero su parte tímida no se compenetra bien con la fama, los medios de comunicación y la vida pública. Algunos portales han mostrado partes de su intimidad que jamás deberían haber sido desveladas. En el segundo videoclip que el cantante lanza, muestra a través de cuatro metáforas diversas situaciones en las que se ha visto metido en este último año y el proceso que ha tenido que sufrir para superar sus miedos más profundos

El artista convocó a los medios el pasado 6 de junio a que asistieran a los míticos cines Girona de Barcelona. Su intención era la de hacer un visionado de su segundo videoclip, Wonder, para mostrar a los periodistas lo orgulloso que está del resultado y atender a las preguntas sobre este. El film, que ha sido grabado en Huelva y producido por Craneo Media, es el primer videoclip que se graba en 5K en España. Este denota una calidad muchísimo mayor y expone los sentimientos del artista a través de las ideas que ha tenido el mismo Alfred. 

UNA CONTINUACIÓN DE SU HISTORIA

Se trata del segundo capitulo de una trilogía conceptual y narrativa que culminará el próximo 20 de septiembre. La continuación de De la Tierra hasta Marte trata de una introspección del autor plasmada en cuatro metáforas: "Con Wonder he hecho lo que no pude hacer en el primer videoclip. Me abro de manera personal. En la producción acabo en Marte porque he dejado atrás todo lo que me persigue", explica el artista. 

Al inicio del videoclip Alfred aparece en aquel planeta lejano vestido de astronauta. Con un aspecto mucho más deteriorado que en la primera parte, el artista se encuentra perdido, fatigado, buscando una salida. Imágenes inconexas se reproducen: el cantante aparece crucificado aguantando que unos fotógrafos lo retraten en su momento más vulnerable: "Me sacrifico por la fama, me meto con los paparazzis. Ellos son el claro ejemplo de la antipatía, intentan vender una historia mientras te pasan cosas y sufres", asegura el artista. 

JUZGADO POR ÉL MISMO

La siguiente imagen que aparece en el videoclip hace referencia a la fama, el cantante corre sin parar hasta que cae en una alfombra roja, sintiéndose juzgado por su 'yo' del pasado: "Siempre quieres más fama, te crees que has de seguir en aquel camino, que en realidad no sirve para nada y que te aparta de tu propósito", "Aquel Alfred de 1016 que me observa soy yo mismo quemando aquellas canciones que tengo tan repetidas que me cuesta hasta cantar, aquellas que he acabado viendo obsoletas, es algo que nos pasa a los cantautores, las quemamos rápido", confiesa. 

Cuando en el videoclip el músico se encuentra en la cúspide de la angustia aparece Paula Jornet, una de las cantantes emergentes que más suenan en el panorama musical español: "Nosotros dos convivimos y compartimos viaje hacia el futuro sin saber bien hacia donde. Paula es la diosa indie que viene a salvarme del mainstream, a recordarme quien soy realmente", dice Alfred. Al final del film los dos cantantes se suben a una nave espacial y huyen de aquel mundo de pesadillas, haciendo un guiño al cine clásico.

UNA DURA CRÍTICA AL MUNDO DISCOGRÁFICO

En su segundo videoclip, Alfred se ha permitido jugar y referenciar a algunos de los estilos y los cantantes que más le han inspirado: "Estilísticamente me encantaría seguir haciendo hits, pero este tipo de canciones me representan, Wonder quizás es la canción que más lo hace. Está inspirada en la escena Bon Iver, tiene trozos folkies, y eso me llena. 

Sin duda en esta nueva producción el cantante hace una gran crítica a lo que se ha convertido el mundo de la música. Con sus metáforas confirma que a los artistas actuales no se les valora tanto por su música y su calidad, sino por lo que son o lo que aparentan ser, por sus relaciones, su actitud y sus actos. Con esto, Alfred, pretende dejar claro que como persona humana ha pasado momentos turbios, que la vida no es de color de rosa y que de vez en cuando está bien fallar y huir de aquello que no nos hace felices