En un contexto de hiperconexión como en el que se encuentra sumergida la sociedad en la actualidad, la corriente slow food ha llegado al ámbito de la gastronomía dispuesta a posicionarse como una de las tendencias más relevantes de los últimos años. 

Mucho más allá del ámbito culinario, la esencia slow food invita al comensal a interiorizar un estilo de vida saludable, que huye en todo momento de las situaciones de estrés que se pueden encontrar en el día a día. Apostando por menús que invitan a comer espacio, disfrutar de los sentidos y divertirse con otro tipo de alimentación. En ella, las prisas no tienen cabida. Estos son algunos de los restaurantes slow food que existen en Barcelona.

SOMORROSTRO

Especializado en la comida del mar y la gastronomía mediterránea, el Somorrostro ha sido una de las aperturas más destacadas de la escena barcelonesa que se apoya en el movimiento slow food. Se encuentra situado en la calle de de Sant Carles 11, y el local está especialmente decorado para transmitir paz, tranquilidad y buen ambiente a todos sus comensales, obviando por completo la importancia del paso del tiempo. 

Además del pescado, la carta del Somorrostro está liderada por una gran variedad de verduras, que se apoyan en el comercio de proximidad, y diferentes carnes ecológicas repletas de sabor. 

MONVÍNIC

En la calle de la Diputació 249 se encuentra Monvínic, otro de los espacios más reconocidos de Barcelona que practican esta tendencia. Como su propio nombre indica, en Monvínic cobran especial protagonismo los vinos, con una selección de referencias de lo más completa. Además, este restaurante adopta un papel destacado en lo relacionado con los vinos artesanales.

A nivel gastronómico, propone a sus comensales un conjunto de tapas elaboradas de manera casera y tradicional por su equipo de cocina, todas ellas con ingredientes frescos y de temporada procedentes de las tierras de la región. Una oportunidad perfecta para disfrutar del arte del maridaje.

RASOTERRA

Rasoterra se asienta en el concepto de cocina vegetariana, sostenible y muy saludable. Apostando por los productos repletos de calidad y con el mejor sabor. Alejándose por completo de otras propuestas slow fooden las que el precio suele ser uno de los principales hándicaps a superar, el Rasoterra ofrece un menú diario de 10 euros dispuesto a derribar todo tipo de barreras. El local se encuentra en la calle del Palau 5.