Barcelona es una de las ciudades en las que la gastronomía está más en forma que nunca. Cada vez son más los restaurantes que acogen diferentes tipos de cocina y que terminan posicionados como algunos de los mejores lugares que podemos encontrar en España.

En los últimos años ha aparecido una tendencia que se ha convertido en uno de los movimientos más curiosos a nivel gastronómico: los restaurantes clandestinos. Lugares cuyo exterior parece una nave abandonada o la típica tienda de souvenirs, pero que en su interior aguardan multitud de sorpresas. A continuación, un repaso a las mejores opciones que podemos encontrar en la capital catalana. 

LA CONTRASEÑA

Entre semana es un estudio de pintura en el que la artista Àngela Vinent desata toda su creatividad. Pero durante el fin de semana ese mismo espacio se convierte en uno de los restaurantes clandestinos menos conocidos y con mayor personalidad de la ciudad de Barcelona. Está situado en el barrio del Poblenou y para tener una mesa es imprescindible contactar previamente con la propietaria.

A diferencia de otros restaurantes de este estilo en los que todo está decorado al milímetro para la ocasión, en La Contraseña todo el espacio respira las obras de Vinent, provocando una experiencia tan bohemia como curiosa. Su menú ronda los 25 euros, y es una opción perfecta para disfrutar de una noche diferente.

MUTIS

La avenida Diagonal 438 acoge una de las propuestas más singulares que se pueden encontrar. Se trata del Mutis, un restaurante al que acceder no es nada sencillo, y es que hay que aparecer en una lista en la que nombres como Mick Jagger o Al Pacino han tenido que estar para poder ocupar una de sus mesas.

La otra opción es que alguna persona influyente pueda inscribirte como invitado. En cualquier caso, si consigues entrar, comer en el Mutis significa disfrutar de una de esas experiencias que ya nunca se olvidarán. 

DOPO

En la calle Loreto 22 se ubica el Dopo. Pese a que su exterior no invite a entrar en él, puesto que no hay un solo cartel ni un teléfono que invite a pasar a su interior, la realidad es que acoge una de las ofertas gastronómicas más cuidadas que podemos encontrar en la ciudad. Que no te engañe su apariencia de fábrica abandonado, el Dopo es el lugar perfecto para enamorar a los paladares más exigentes.

Especializado en comida italiana, el Dopo es uno de esos lugares a los que siempre quieres volver. 

CHI TON

Chi Ton se muestra al público como una tienda de souvenirs al uso. En la que puedes encontrar todo tipo de regalos y detalles de la característica cultura catalana. Como las camisetas del F.C. Barcelona o los típicos imanes de la nevera.

Sin embargo, al fondo del local hay un ascensor que te lleva al piso -1. Aquí podrás disfrutar de comida japonesa de la más alta calidad. Al nivel de algunos de los mejores restaurantes de la Ciudad Condal. Sin embargo, la parte negativa es que es imprescindible estar en lista para poder acceder. Se encuentra ubicado en la calle Provença 300.