El veganismo es una opción que cada vez practican más personas. Está basada en la erradicación de todo tipo de alimentos de origen animal en cualquier dieta alimenticia. Pese a que la mayoría de los platos tienen su versión adaptada para veganos, uno de los grandes desafíos a los que se ha tenido que hacer frente es la complejidad de reproducir ciertos sabores sin contar con la presencia de este tipo de ingredientes. Actualmente, y gracias a los avances que se están llevando a cabo en el ámbito gastronómico, es posible conseguir la gran mayoría de sabores sin tener que recurrir a ingredientes animales. Un buen ejemplo de ello es la tarta de queso vegana del restaurante Pranalú, que se ha posicionado como una de las mejores de la Ciudad Condal a pesar de estar elaborada sin contar con ningún tipo de ingrediente de origen animal. 

Su secreto está en su parte inferior, hecha a base de dátiles, así como a los anacardos y a la mermelada casera de su parte superior. Con esto se logra replicar no sólo el sabor, sino también la textura de la tarta de queso tradicional. Tanto es así que se ha posicionado como uno de los platos preferidos de los clientes que visitan Pranalú.

 

 

PLATOS CASEROS

El local ha irrumpido en la escena de Barcelona dispuesto a realizar una importante propuesta, en la que los platos caseros y la cocina latinoamericana adquieren todo el protagonismo. Pese a ser un restaurante vegano, tiene como objetivo replicar al máximo los sabores de la comida tradicional, lo que le permite alcanzar a un público mucho más heterogéneo que no necesariamente tiene que ser vegano.

Como sus propietarios afirman, el nombre de Pranalú toma su origen en la palabra "praná", un termino que proviene del hinduismo y que hace referencia a la energía vital. La misma energía que quiere proporcionar a cada una de sus elaboraciones por medio de una serie de ingredientes naturales capaces de dotar de un sabor único a todos sus platos. El establecimiento está ubicado en la calle Vallmajor, 33 y, desde su apertura, ha conseguido rendir a sus pies a los amantes de la cocina.