Víctor Ferrer ha sido el encargado de evolucionar el concepto clásico del picnic a través de su última propuesta gastronómica, el restaurante Bicnic. El chef catalán abrió en el año 2017 un nuevo espacio en la ciudad que emula a la experiencia de hacer un picnic, aunque muy evolucionado.

Bicnic se ubica en la calle Girona, 68 y cuenta con una gran cantidad de platos que degustar. El restaurante se divide en dos ámbitos muy diferenciados. El primero de ellos es una barra tradicional, bautizada con el nombre de Fast, que está centrada en ofrecer a los clientes raciones pequeñas y tapas de cocina rápida con las que llenar de una manera rápida cualquier estómago. Una vez superada esta barra, se accede a la Sala Slow. En ella, el chef sirve platos mucho más elaborados, en los que Víctor Ferrer desata todo su potencial como cocinero. Llama la atención que en este espacio no hay menús como tal, sino que el cliente escoge un plato en particular y decide si con un suplemento de 6 euros quiere acompañarlo de una crema, la bebida, el pan, postre y café.

 

 

INSPIRADO EN LOS 'FOOD TRUCKS'

Esta propuesta gastronómica, así como todo lo que se sirve en ella, está inspirada en la manera de cocinar en los food trucks: platos muy sencillos, pero muy sabrosos. Narcís Font fue el arquitecto encargado del diseño del local, que destaca tanto como su gastronomía. El planteamiento artístico de Bicnic emula al recorrido que cualquier persona hace a la hora de realizar a una escapada natural. La primera parte del local está decorado con una serie de elementos que se pueden encontrar en la gran ciudad, como la señales de tráfico. La barra Fast, situada en el centro del espacio, hace las funciones de área de descanso.

Una vez superada, el cliente se encuentra con la segunda área, que está decorada como si de una zona de picnic natural se tratase. En ella que cualquier persona puede acudir a disfrutar de una comida con sus amigos o familiares. Aunque, eso sí, con todo tipo de comodidades.