Barcelona es una de las ciudades españoles más reconocidas a nivel internacional por la amplia oferta cultural de la que dispone. A nivel arquitectónico, Antoni Gaudí es conocido por ser uno de los máximos exponentes de la región, gracias especialmente a su trabajo relacionado con la vertiente modernista que se refleja en algunos de los principales edificios de la urbe. No obstante, existen otras muchas opciones para empaparse al máximo del patrimonio con el que cuenta la capital catalana.

Por ejemplo, su patrimonio eclesiástico, donde destacan la Catedral de Barcelona, la Basílica de Santa María del Mar y el Antiguo Monasterio de Sant Pau del Camp, está compuesto por los edificios más representativos y caracterísicos de Barcelona. Y es precisamente el peso con el que cuentan en la ciudad una de las razones por las que los diferentes organismos encargados de su explotación se han propuesto realizar una serie de propuestas para incentivar sus visitas.

UNA ENTRADA, TRES IGLESIAS

Medieval Soul permite a los vecinos de la ciudad de Barcelona y a los turistas de la misma una única entrada con la que poder acceder a las tres iglesias mencionadas anteriormente, dado el importante peso a nivel histórico del que disfrutan. Al mismo tiempo, todos los interesados en comprar esta entrada podrán acceder a este conjunto de edificios sin tener que esperar sus largas e interminables colas.

Pese a que las tres construcciones cobran una especial relevancia en la escena cultural, es la Catedral de Barcelona el plato fuerte de dicha propuesta. Convertida en uno de los principales atractivos a nivel arquitectónico y cultural que acoge la ciudad, fue construida durante los siglos XIII y XV. La relevancia de su fachada es tal que fue declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico-Artístico Nacional en el año 1929.

UNA OPORTUNIDAD DE ORO

La Basílica de Santa María del Mar es otra de las iglesias que se podrán disfrutar mediante la adquisición de esta entrada. Esta construcción goza de un importante peso para los habitantes de la ciudad, ya que fue contruida por y para el pueblo, en un trabajó que se alargó desde el año 1329 hasta el 1383. El escritor Ildelfonso Falcones versó una de sus obras más importantes en torno a ella en La Catedral del Mar. 

La tercera de las iglesias es, quizás, la menos conocida. El Antiguo Monasterio de Sant Pau del Camp está situado en el barrio de El Raval, siendo uno de los edificios eclesiásticos más antiguos de la ciudad de Barcelona. Su principal atractivo es el estado en el que se encuentra, pues ha aguantado todos los ataques que ha sufrido su fachada en los diferentes conflictos bélicos que han tenido lugar en la ciudad a lo largo de la historia.