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La palabra artesano se ha ido perdiendo con el tiempo. Son pocos los que siguen utilizando su destreza y sus manos para fabricar objetos. Rafa Gavilán es uno de los ciudadanos de Barcelona que sigue disfrutando creando cosas con su imaginación y su maña. 

Hace siete años que compagina su trabajo con su pasión: la de crear objetos con un significado especial. Orientado al mundo friki de Juego de Tronos, Star Trek, El Señor de los Anillos, y demás producciones, realiza creaciones de forma artesanal con el plus de su originalidad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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DE HOBBY A EMPLEO

Aunque todo comenzó como un hobby, la pasión de este "artista friki" se ha ido convirtiendo en un empleo en cuerpo y alma. Este artífice ha llegado a tener entre 50 y 60 encargos a la vez con los que apañarse solo: "Muchas veces me satura, pero la pasión me empuja a salir adelante". Empezó en el salón de su casa, pero con el tiempo ha logrado adaptar un taller para que reposen, mientras van siendo fabricadas, todas sus creaciones. 

Rafa se define como "el hombre orquesta". A veces cuenta con la ayuda de su familia para realizar los envíos –mayoritariamente a distintos puntos de España, aunque en un 15% a Latinoamérica–, pero él diseña, compra los materiales, trata con el cliente y fabrica sus propias piezas. 

CONTACTO CON EL CLIENTE

Una lluvia de ideas, construcción, largos tiempos de secado, capas y pulido. "El proceso de los encargos depende de cada uno. Hay algunos que se terminan en horas, pero otros me llevan semanas". No solo realiza sus diseños, sino que también ofrece un feedback a sus clientes: se mantiene en contacto con ellos por si quieren algún cambio durante el proceso de elaboración: "No todo el mundo lo entiende. Mi norma es enviar fotos durante todo el proceso, eso le da valor al trabajo".

"Los precios suelen oscilar entre los 60 y los 100 euros", detalla Gavilán. Su arte, aparte de ser único y personalizado para cada cliente, está hecho 100% a mano, algo que no suele estilarse hoy en día: "Lo mío es la alternativa artesanal al merchandising made in China". Cajas de música, varitas mágicas, tronos de hierro, rosas encantadas o reposalibros con monstruos que sobresalen, son algunos de los productos que salen de su imaginación. 

UNOS LO RECOMIENDAN A OTROS

Este artista comenzó a darse a conocer en grupos frikis de Facebook –la mayoría de sus obras están inspiradas en personajes del mundo fantástico– pero hoy en día se promociona a través de Instagram, y consigue la mayoría de clientes nuevos por el boca a boca. Los que le compran suelen repetir: "La gente se queda contenta, el trato en primera persona les gusta porque pueden pedirme realmente lo que quieren". 

Rafa Gavilán ha conseguido que su pasión se convierta en un modo de vida del que disfruta a diario. Sus obras decoran salones, habitaciones y paredes de muchos hogares, e incluso son regalos que sorprenden hasta al más escéptico