Tiene una personalidad diferente a lo que estamos acostumbrados. Su voz oscila entre la sensibilidad de Anthony and the Johnsons y Leiva, sus giros inesperados y la dulzura con la que trata la música lo han convertido en un artista de pies a cabeza. Antes de participar en Operación Triunfo ya era músico. Alfred García toca diversos instrumentos, compone e interpreta. Sus letras ponen en entredicho su honestidad, las vive en el escenario, pero las disfruta mientras palabra por palabra se van componiendo en su mente privilegiada. Hablamos con él para saber como, en menos de dos años, le ha cambiado la vida por completo y se ha convertido en un artista de referencia en nuestro país.

¿Cómo ha cambiado tu vida desde tu paso por Operación Triunfo?

Ha cambiado a mejor, ahora vivo una realidad que deseaba que se cumpliese. Estoy haciendo lo que quiero, dedicándome a mi profesión que es el arte. Sacamos ese disco tan esperado, 1016 con las letras que compuse en un 24 horas de Youtube, las letras de esa producción salieron a la luz y fueron disco de oro. El ir a Eurovisión también fue otro paso más que me sorprendió, hice una pregira con las canciones que quería cantar. Y ahora a partir de noviembre empezamos una gira que es el 1016 tour que combina las salas y los festivales, por lo que no puedo estar más agradecido. 

Si te hubiesen dicho hace unos años que todo esto te iba a suceder, ¿te lo hubieses creído?

Sí, yo siempre he confiado en mi mismo, de alguna forma u otra lo hubiese conseguido. No hay excusas para darlo todo cuando más ganas tienes y cuando más se acerca tu meta. Hay que creer en uno mismo y en que la suerte no existe, lo que realmente decide tu futuro es el trabajo.

La fama te llegó muy rápido tras salir del concurso, ¿has cambiado cómo artista y cómo persona?

Claro, como artista siempre cambia. Ahora mismo estoy vendiendo un espectáculo muy diferente a lo que yo solía hacer antes. Los cantautores siempre tenemos un poco de conflicto con uno mismo porque vas progresando pero tienes que vender un espectáculo y eso igual ya no va con tu manera de pensar o de hacer. En cualquier caso estoy evolucionando como artista y hasta noviembre tenemos

para rato. Y en cuanto a persona considero que sigo teniendo los pies en el suelo. 

 

Eres un artista multidisciplinar, tocas muchos instrumentos, eres músico, cantautor, etc. ¿Si te tuvieras que quedar con una sola disciplina con cual te quedarías?

Con la composición, es lo que más me llena. La interpretación también me gusta mucho, sentirme que puedo ser otra persona me completa. Pero poder crear mis propias letras, inspirarme y dejarme ir me encanta.

En las listas de éxitos de España domina el reggaeton ¿cómo te mantienes en la cresta de la ola haciendo un género completamente diferente?

Hay apuestas y apuestas, las discográficas también tienen mucho que ver en eso. A título personal estoy muy orgulloso de que mi disco y mi single De la Tierra hasta Marte después de tantos meses sigan en el top 50 de los discos más vendidos de España. Es una bendición poder hacer la música que me gusta, creo que me mantengo arriba porque es auténtico.

Trabajo mucho, imagínate que yo hubiese hecho una gira con mis músicos y ya está, los músicos necesitamos una escenografía, un espectáculo, un proyecto, un todo alrededor de una misma imaginaria como es Marte en este caso. Creo que trabajar y generar expectación es lo que me hace mantenerme arriba de todo.

¿Si tu discográfica te dijera que cambiases de estilo, lo harías?

Si me obligaran a cambiar mi estilo me iría de la discográfica. Lo tengo claro, de hecho lo primero que dije cuando fiche con ellos es que yo llevo toda la vida haciendo música en mi casa, en mi habitación y no me importaría volver a hacerlo si me frenasen o me intentaran cambiar. Yo voy a trabajar toda mi vida en ello, soy un luchador y un trabajador nato, tengo una formación y mis padres me han enseñado a ser constante y a ser fiel a mi mismo.

 

 

¿De todos los proyectos que tienes por delante, cuál es el que te ilusiona más?

Evidentemente tengo muchos, pero lo que más me ilusiona es ir componiendo canciones. Siempre estoy escribiendo algo, además creo que es como una tradición sacar alguna cosa nueva a menudo haciendo un homenaje a esos festivales que ya hice el año pasado.

¿En qué te inspiras a la hora de componer? Tus letras son diferentes a todo lo que solemos escuchar.

Bebo de artistas y de inspiraciones muy diferentes. Me inspiran desde Nick Cave pasando por Pau Vallvé, Leiva a Albert Pla, te puedes imaginar todo el batiburrillo que tengo en la cabeza. Tras esa inspiración me sale lo que me sale: cosas complejas, cosas que no van con lo convencional, pero que son honestas, que es lo que cuenta y lo que creo que gusta.