¿Quién no ha soñado en como sería poder volar? Es un deseo común que durante años hemos tenido toda la humanidad, desde que el primer Sapiens se fijó en las aves y los insectos, ha tenido la esperanza de que podría desplazarse por el aire en algún momento. 

Ahora por fin es posible, el Daedalus Mark 1 el el último modelo de traje volador autopropulsado, este artilugio creado por Gravity Industries permite mantener a un ser humano en el aire durante 8 minutos. Richard Browning, ingeniero y exmilitar británico ha sido el desarrollador de este sueño: “Empecé colocándome una turbina de gas en cada brazo. Hacíamos prácticas en los campos de las afueras de Londres. Vimos que la potencia que producían podría ser realmente eficaz. De dos turbinas de gas, pasamos a cuatro, dos en cada brazo y dos en cada pierna, y el asunto empezaba a mejorar. Era muy inestable, pero nos mantenía en el aire. Lo primero que logramos realmente interesante fueron seis segundos de vuelo continuado, a apenas dos palmos elevados del suelo”.

El traje se empezó a desarrollar en la realidad al mismo tiempo que en los primeros cómics. En 1949 el Ejército de los EEUU encargó al Ordnance Rocket Center un ingenio que pudiera propulsar a un único soldado. Buscaban un 'autovolador' barato y versatil, útil para sobrevolar campos de minas, superar alambradas de púas o cruzar pantanos sin usar un puente.

Daedalus, que es en la mitología el padre de Ícaro, quién fabricó las alas para escapar de Creta, es un traje creado con cinco microturbinas alimentadas por queroseno en los brazos, cada una de ellas con un impulso de 22 kilos. Es lo único que tiene el Daedalus Mark 1, a parte de un traje protector, casco y las turbinas que lleva pegadas. El propulsor vale 380.000 euros y está en la búsqueda de personas que tengan ganas de probar si es verdad que uno se siente como un pájaro al llevarlo, en una liga de competidores que quiere promover su inventor. 

Daedalus Mark 1