Hace una semana la influencer más conocida de este país, Dulceida, celebraba sus 30 años con todos sus amigos en Ibiza. La Instagramer quiso obsequiar a sus más de 100 invitados (entre ellos instagramers y youtubers) con un alojamiento increíble en el recién estrenado hotel W, regalos carísimos y una gran fiesta de disfraces.

A muchos les podría parecer un planazo festejar un cumpleaños rodeados de lujo y gente influyente, pero las redes no han mostrado envidia, más bien han hablado de tristeza y de una situación "patética"

ADICTOS A LAS REDES SOCIALES

A través de los instastories de los invitados, los internautas pudieron comprobar como los asistentes al fiestón de Dulceida prestaban más atención al móvil que a lo que estaba sucediendo en la fiesta.  

Esto hace que nos replanteemos cual es la realidad de los creadores de contenido. Son esclavos de sus móviles, adictos a las nuevas tecnologías. Viven de enseñarnos su vida a través de las redes sociales y muchas veces se pierden los mejores momentos por capturarlos y subirlos para mostrar algo que no existe.