La ciudad de Barcelona es una de las más visitadas de toda Europa. Especialmente en los meses de verano, cuando su inigualable clima y los diferentes atractivos turísticos con los que cuenta atraen a millones de turistas en busca de unos días de descanso y diversión.

Por ello, entre la amplia oferta cultural y de ocio que ofrece a sus visitantes, todavía se pueden encontrar una serie de rincones no tan conocidos capaces de regalar una estampa única.

CAPILLA DE SANTA MADRONA

Además de La Mercè y Santa Eulàlia, la capital catalana cuenta con una tercera patrona que no todo el mundo conoce, bautizada como Santa Madrona. Su historia data del Siglo XV. Sin embargo, dada la popularidad de las que hemos comentado anteriormente, no todo el mundo ha oído hablar de ella.

Es posible visitarla en la capilla que tiene en su honor en Montjuïc, concretamente en carrer de Montanyans. Su importancia ha sido tal que el distrito de Poble Sec celebra, el cuarto domingo después de Pascua, diferentes actos religiosos y pasacalles con los que rendir homenaje a su patrona olvidada.

ESTATUA DE LA LIBERTAD

No todo el mundo la conoce, pero en la Ciudad Condal podemos encontrar una réplica de la famosa Estatua de la Libertad. Se encuentra en el interior de la Biblioteca Arús, en el número 26 de la calle que lleva el nombre de la misma.

Pese a que su tamaño es considerablemente más reducido que el monumento original, la realidad es que cuenta con todos los detalles de la que se encuentra en Nueva York. Además, la visita a la estatua es la excusa perfecta para conocer de primera mano una de las bibliotecas más bonitas de la ciudad de Barcelona.

REFUGIO ANTIAÉREO

La plaza del Diamante, en el barrio de Gràcia, acoge uno de los refugios antiaéreos con más actividad no solo de la capital catalana, sino de toda España. Se encuentra a una profundidad de 13 metros y cuenta con una longitud de 250 metros.

Es uno de los refugios que se utilizaron durante la Guerra Civil, con el objetivo de resguardar a los habitantes de la ciudad de los bombardeos que estaban recibiendo.