La base de carga inalámbrica presentada en el año 2017 por Apple, bautizada como AirPower, irrumpió en el sector tecnológico como la solución definitiva hacia el universo inalámbrico que aspira alcanzar la firma de Cupertino. Un gadget que prometía tener la capacidad para cargar, de manera simultánea y sin importar el orden, el iPhone, el Apple Watch y los AirPods.

La diferencia de la AirPower con respecto al resto de bases inalámbricas que había en el mercado se podía encontrar en la manera en la que había sido diseñada. Mientras que las bases convencionales tenían una única bobina que permitía cargar el teléfono en una posición fija y en un punto de la base en particular (normalmente el centro), la AirPower prometía un diseño de treinta bobinas, permitiendo cargar hasta tres dispositivos a lo largo de toda su superficie, sin importar la posición en la que estuvieran puestos.

NO ALCANZABA LOS ESTÁNDARES EXIGIDOS

Tan seguros estaban en Apple de que el lanzamiento iba a ser inminente, que en la caja de los últimos AirPods, presentados hace unas semanas, se mencionaba su compatibilidad con ella. Sin embargo, y después de que la compañía borrara en septiembre de 2018 cualquier rastro de ella en la página web, la comunidad intuía que había algo que no marchaba bien.

El pasado 29 de marzo, Apple cancelaba de manera oficial la salida al mercado de la AirPower, aludiendo a que no “alcanzaba nuestros altos estándares”, en palabras de Dan Riccio, vicepresidente de hardware de la compañía. La empresa fundada por Steve Jobs en el año 1976 cancelaba así uno de los proyectos que más atención había despertado en los últimos años.

EN SU VERSATILIDAD SE ENCUENTRA SU PRINCIPAL DEFECTO

La firma americana, fiel a su hermetismo, no quiso desvelar las razones que la habían llevado a tomar esa decisión. Sin embargo, son muchos los rumores que apuntan a un sobrecalentamiento a la hora de poner a cargar diversos dispositivos sobre ella. Si esto fuera cierto, parece que en la propia versatilidad de la base se encontraba su principal problema: la imposibilidad de alimentar diferentes dispositivos, de manera simultánea, con diferentes capacidades de carga.