Más de 27.000 personas han visitado el Pabellón Olímpico de la Vall d'Hebrón entre el 5 y el 8 de octubre, donde se ha celebrado el 25º aniversario de el Salón Erótico de Barcelona, que se ha consolidado como la cita más importante de Europa en el sector del erotismo.

Este año el Salón ha apostado por un nuevo modelo de carácter más pedagógico, basado en el compromiso social y el arte erótico, con el fin de divertir a los visitantes pero también profundizar en la educación sexual.

EDUCANDO EN LA DIVERSIDAD

Durante 25 años el Salón ha luchado por la libertad y la diversidad y esta edición, una innovación en el ámbito más educativo del Salón que, combinado con los espectáculos en vivo, se ha revelado como una fórmula que funciona y que atrae un público muy variado.

Aunque este año se han doblado los espacios pedagógicos y los dedicados al arte, las salas se han llenado y han provocado largas colas de visitantes que querían divertirse, descubrir las últimas novedades en productos y aprender sobre sexualidad.

Dos de las propuestas formativas, el Aula del Sexo y la Escuela sexual, se han quedado pequeñas para acoger a los centenares de visitantes que han querido asistir a los talleres, charlas y conferencias que han llevado a cabo.

ESPACIO PARA EL ARTE

El arte también tiene cabida en el Salón y este año ha brillado con 'Lla ves', la exposición commemorativa de los 25 años que consta de dos espacios donde se contraponen imagenes de catástrofes que observamos con normalidad en nuestro día a día y otras más íntimas que crean tabúes de los que nos es más difícil hablar.

Otro de los espacios estaba reservado a la sección Sex Art, un espacio de libertad artística con fotografías, ilustraciones, performances y presentaciones de material audiovisual, que abre la puerta al mundo real y crea un debate entre lo que vemos y lo que somos.

COMPROMISO SOCIAL CONTRA LOS ABUSOS INFANTILES

En el ámbito social, el Salón ha impulsado una campaña de prevención de abusos sexuales infantiles que ha desarrollado en colaboración con la fundación Vicki Bernadet y la portavoz de esta edición, la youtuber Yaiza Redlights.

Como cada año, el Salón ha cerrado con una fiesta final donde todos los artistas participantes se han vestido con la camiseta oficial de la campaña para sensibilizar a la población con la causa y para demostrar que la industria para adultos está comprometida al 100% con la campaña.