El origen de la mona de pascua se remonta a la invasión árabe de la península ibérica. El nombre proviene de la munna o mouna, término árabe que significa 'provisión de la boca', regalo que los musulmanes hacían a sus señores. Hoy en día es un postre de gran tradición en todo el Mediterráneo.

Además de en Catalunya, la tradición de la mona está arraigada en Aragón, Valencia, Baleares, Murcia o Castilla la Mancha. Cada región tiene sus peculiaridades. Así, en Catalunya, la mona ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y hoy conviven diferentes tipos.

La más antigua es como la tradicional valenciana, que en algunos casos puede tener forma de corona o en otros de punto. Otra mona tradicional mantiene los huevos cocidos, que suelen pintarse de colores, pero la base se hace de bizcocho y se rellena de crema y de chocolate o mermelada, se cubre de crema catalana quemada en la superficie horizontal y de almendras en los lados.


Monas de chocolate de la pastelería Canal

Poco a poco, los huevos de gallina se han ido sustituyendo -aunque aún son muy populares también- por huevos de chocolate. Más adelante, los adornos de chocolate toman cada vez más importancia y, actualmente, algunas monas hechas por maestros pasteleros son esculturas, que pueden alcanzar grandes dimensiones, hechas únicamente con chocolate negro.

Hoy en día, las principales pastelerías rivalizan por crear la mona de chocolate más espectacular y la competencia ha llevado a esta tradición a convertirse casi en arte. Como ejemplo las siguientes monas, a cual más espectacular.