Conocer un poco más a fondo la realidad de la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX a través de las impresionantes casas modernistas que algunos ricos industriales se hicieron construir es la oportunidad que propone la iniciativa Cases Singulars. Como su nombre indica, la idea, puesta en marcha por dos emprendedoras, Isabel Vallès y Laura Pastor, ofrece la posibilidad de realizar visitas guiadas a algunas de las casas modernistas más emblemáticas de la ciudad, y a otras no menos importantes pero sí más desconocidas.

Gracias a esta proyecto, el visitante puede conocer un poco más la mentalidad de aquellos ricos industriales que a caballo entre los siglos XIX y XX supieron aprovechar la revolución industrial para acumular fortunas casi incalculables y mostrarlas por medio de casas impresionantes, construidas o remodeladas por los arquitectos de mayor prestigio de la época, y decoradas con todo lujo de detalles para poner de manifiesto su poderío económico.

La chimenea del salón de la Casa Amatller. / CR

VISITAS GUIADAS

Tener la oportunidad de visitar edificios tan impresionantes como la Casa Amatller, la Biblioteca Pública Arús, el Palauet Casades, la Casa Felip, la Casa Rocamora, el Palau Baró de Quadras, la Torre Bellesguard, la Casa de les Puntxes, el Hotel España o la Academia de Belles Arts, de la mano de una persona que ofrece información detallada sobre los propietarios que las mandaron construir, el origen de sus fortunas, sus aficiones o su forma de vida, nos da una idea de las posibilidades de las que gozaban en aquella época los más pudientes, pero también cómo vivían en la intimidad de su hogar.

La mayoría de estas casas tiene establecido un horario de visitas, normalmente un día de la semana para cada una de ellas, con la posibilidad de obtener las explicaciones en catalán, castellano o inglés. A otras solo se puede acceder con visitas concertadas y en grupos. "En todas las casas organizamos visitas guiadas", explica Isabel Vallès. "Pero algunas tienen circunstancias especiales. En algunas de ellas todavía hay personas viviendo y requieren un tipo de visita con reserva previa. Pero lo importante es que siempre se pueden visitar en las fechas que programamos".

Patio central con columnas del Palauet Casades. / CR

TRABAJOS EXCEPCIONALES

El visitante tendrá también la oportunidad de conocer los trabajos de algunos de los arquitectos y artesanos más prestigiosos de aquellos años, como Josep Puig i Cadafalch, Eduard Llorenç i Masdeu, Antoni Serra i Pujals, Eusebi Arnau y Ramon Casas, entre otros, que dejaron como legado obras de un valor artístico incalculable, desde esculturas a vidrieras pasando por forjados, mosaicos, pinturas, muebles, escaleras de mármol de Carrara, capiteles de alabastro, etc.

Y también de descubrir algunos detalles de las casas que evidencian una forma de ver la vida ciertamente especial, como saber por qué a alguien se le ocurrió pintar preciosos cuadros costumbristas sobre tela de pana, o por qué en un edificio modernista se encuentra un salón de estilo rococó, o los motivos que hacían que las tribunas acristaladas que dan a la calle fueran de un tamaño o de otro, o corroborar que, en aquella época, entre la clase pudiente era habitual que marido y mujer no compartieran habitación, o que cada una de aquellas casas tenía su propia capilla, o que ya entonces se alquilaba parte del edificio para sufragar gastos, etc.

Cuadro sobre tela de pana en Casa Felip. / CR

Conocer las anécdotas protagonizadas por las familias que habitaban las casas, o sus saber cuáles eran sus aficiones, ayuda a que los visitantes puedan completar una pequeña parte del puzzle de la historia de la ciudad y explican en buena manera una forma de vida llamada a desaparecer con el paso del tiempo, el cambio de los modelos sociales y el fin de la revolución industrial.

Las oportunas indicaciones permiten al visitante fijarse en importantes detalles que de otra forma podrían pasar desapercibidos, conocer las razones por las que una vivienda se distribuyó de una determinada manera, apreciar la exquisitez de algunas pequeñas joyas que se esconden en muebles, vidrieras, esculturas, techos o suelos. En definitiva, saca todo el provecho de una visita que no debe dejar a nadie indiferente.

LUJO POR DOQUIER

Visitando estás maravillosas casas también se llega a tener la impresión de que la desmesura que provoca la riqueza viene de lejos, pero gracias a ella se puede contemplar unos edificios que, más que nada, son auténticas obras de arte.

Los materiales usados, los arquitectos y artesanos contratados, los avances tecnológicos incorporados, dieron como resultado final una colección de trabajos artísticos de primera magnitud que convierten a estas maravillosas mansiones en visita obligada para todo el mundo.

Lavamanos y pequeño altar en Casa Amatller. / CR

"En las casas que enseñamos una vez a la semana el público mayoritario es el nacional", reconoce Isabel, "pero, por ejemplo, en la Casa Amatller, que está abierta todos los días y ofrece 17 visitas diarias, tenemos público tanto nacional como extranjero. Además, a partir de este año hemos contactado con touroperadores y nos visitan más turistas".

La intención de las promotoras de Cases Singulars es seguir creciendo, tanto en número de casa incluidas en su catálogo de visitas como en el territorio que abarcan: "Es posible que en el futuro aumente el número de casas que enseñamos. Además, también organizamos visitas en las principales ciudades de Europa, como París, Bruselas, Roma, Vicenza, para enseñar las casas singulares que tienen. Somos un proyecto abierto, en cuanto a época y estilo arquitectónico se refiere. La única condición es que sean casas".

Otra de las opciones que se ofrece es la de realizar la visita guiada y teatralizada. Personajes vestidos de época, interpretando el papel de los auténticos protagonistas de la historia en los escenarios en los que vivieron y que actuarán como relatores de la vida que llevaban dentro de la casa.

Vidrieras en Casa Felip. / CR

NUEVO PROYECTO

Entre las posibilidades que ofrece el proyecto Cases Singulars también se encuentran la de visitar y conocer a fondo las fachadas que diseñó Josep Puig i Cadafalch, uno de los principales representantes de las arquitectura modernista, con obras tan destacadas como la Casa Amatller, la Casa Serra, el Palau Baró de Quadras, la Casa de les Punxes y el Palau Macaya.

Igualmente se puede realizar el recorrido por la llamada manzana de la discordia, que reúne las cinco casas modernistas que se encuentran en el Paseig de Gràcia entre Consell de Cent y Aragó: Casa Amatller, Casa Lleó i Morera, Casa Batlló, Casa Mulleras y Casa Bonet.

Además, acaban de poner en marcha un nuevo proyecto denominado Cases Icóniques. "Es un proyecto que hemos iniciado este año", cuenta Isabel, "en el que se incluyen las principales casas museos de Cataluña".

Detalle de la fachada de la Casa Amatller. / CR