La voz en off de Constantino Romero entonando aquel “atletas, bajen del escenario” durante la clausura de los Juegos Olímpicos sigue grabada en la memoria de los barceloneses. Ahora, 25 años después, todo apunta a que se necesitará de un “rumberos, bajen del escenario” para intentar finalizar el concierto de este martes 25 de julio, en el marco del Festival Grec, donde confluirán diferentes generaciones del género nacido en las calles de Barcelona. Una "gran fiesta", como se han referido a ella sus organizadores, en la que participarán ‘Los Amaya’, ‘Rumba Tres’, ‘La Pegatina’, ‘Gertrudis’, ‘Moncho’, Maruja Garrido, Peret Reyes o Manel Joseph (‘Orquestra Plateria’), acompañados por Sabor de Gràcia como banda base.

El del martes, sin embargo, no será un homenaje al uso. Para empezar, en el guión no hay una gota de nostalgia. La vista está puesta en el futuro de la rumba, “porque está muy viva y va hacia muchos sitios diferentes”, como ha recordado el Director del Festival Grec, Francesc Casadesús. Además, sus protagonistas no serán los que subieron al pódium de aquellos Juegos Olímpicos que cambiaron el devenir de Barcelona, sino los que se quedaron fuera.

De hecho, la trama que vertebra la representación se centra en la figura de Pyambuu Tuul (interpretado por Ricard Farré), el corredor de Mongolia que quedó último en el maratón de Barcelona 92’. Cuando el atleta llegó al Estadi Olímpic de Montjuïc, después de que lo desviaran a terminar la carrera en una pista de calentamiento, la fiesta ya hacía rato que había empezado. En esta ocasión, en cambio, quien le espera en la meta será Laura Aubert, una resignada juez subcontratada por una ETT que tuvo “la mala suerte de nacer en el 93”. Como ellos, este homenaje está dedicado a los que “llevan 25 años esperando y aquellos que nacieron cuando ya no pasaba nada”, ha apostillado su directora escénica, Esther Nadal. 

ESPECTÁCULO 'ATLÉTICO'

A modo de recorrido por los “grandes hits de la rumba catalana”, el repertorio repasará los temas más conocidos del género más genuino de Barcelona y, como ha prometido el director del espectáculo, Albert Puig, “será un concierto de lo más atlético porque bailaremos y sudaremos todos”. En este itinerairio no faltarán, por supuesto, figuras imprescindibles como el Gato Pérez o Peret, protagonista de aquel 'Gitana hechicera' que interpretó junto a Los Manolos y Los Amaya a modo de colofón final de los Juegos Olímpicos.

En la misma línea que Puig, el director musical del espectáculo, Sicus Carbonell, ha elogiado la singularidad de este encuentro intergeneracional de rumba y ha remarcado que “lo bonito será coincidir todos dentro del camerino y este ambiente que hay entre nosotros es el que se transmitirá al público”. “La rumba es y seguirá siendo la música de Barcelona”, ha concluido el músico, que ha destacado que el hecho de que prácticamente no queden localidades libres demuestra que “la gente quiere rumba y no solo gratuita”. 

Tras ser preguntados por la ausencia de Los Manolos, que protagonizaron una de las actuaciones más sonadas de los Juegos Olímpicos, los organizadores han comentado que "se les invitó dos veces", pero el espectáculo no encajaba con su intención de dar un concierto en solitario esa misma noche en el marco de la promoción de su útlimo disco.