No solo el nombre de Paul Auster eleva esta Setmana del Llibre en Català a la categoría de internacional. También lo hace la presencia, por primera vez en el certamen, de ejemplares de autores catalanes traducidos a otras lenguas y lo reafirma la visita de editores extranjeros que intercambiaran opiniones con los locales.

Una mirada hacia el exterior, la de esta 35a edición, que también sirve para situar a la literatura catalana en un contexto mucho más ambicioso, como ejemplifica el premiado de esta edición, Jaume Cabré, con ese ‘Jo confesso’ que ya puede leerse en 23 idiomas. Esta 'Setmana' que se celebra desde el próximo 8 de septiembre hasta el 17 servirá, en definitiva, para comprobar si “los turistas están interesados en algo más que la cerveza”, ha bromeado su presidente, Joan Sala.

Auster, que presentará '4 3 2 1' el sábado 9 de septiembre en una charla con el periodista Antoni Bassas, no será el único autor extranjero que se deje por Barcelona. Entre otros, también lo harán la ilustradora siria Gulnar Hajo o el escritor italiano Nanni Balestrini, figuras que, como ha remarcado Sala, ensalzan la vocación internacional de esta edición.

Junto a la mirada hacia el exterior, otra de las novedades de esta edición es que también crece en espacio. Si el año pasado los organizadores presumían de haber montado “la edición más grande”, ahora les toca volver a fardar de récord porque esta, con 163 expositores repartidos en 62 módulos, “se supera" ha remarcado Sala. En total, el certamen ocupará un total de 1.750 metros cuadrados contando con el Col·legi d'Arquictectes de Catalunya.                                               

Paul Auster durante la presentación de su última novela '4321', en Madrid / EFE
Paul Auster durante la presentación de su última novela '4321', en Madrid / EFE

CRECE EL MERCADO DEL LIBRO EN CATALÁN 

Coincidiendo con la cuenta atrás para que arranque el certamen, el avance del 'Estudio de Comercio Interior del Libro en España 2016' ha servido a sus organizadores para sacar pecho del buen estado de salud del mercado del libro en catalán. Las cifras del año pasado constatan un crecimiento de la facturación por tercer año consecutivo con 238,65 millones de euros en ventas, lo que supone un 3,6% más que el año anterior.

Un aumento que la presidenta de la Associació d'Editors en Llengua Catalana, Montse Ayats, ha valorado como “doblemente positivo”, ya que se ha producido sin que haya más títulos editados, lo que implica que “lo que publicamos lo vendemos más y mejor".

Ayats ha querido poner la cifra en contexto y ha remarcado que el mercado de libros en Catalunya factura 491 millones, de los cuales las ventas en catalán suponen el 45,5 %, aunque si se resta el libro de texto (cuya compra acostumbra a ser “forzosa”), los números descenderían a un 25,4 % del mercado, lo que “se acerca al porcentaje de lectores habituales en catalán, que es de un 27,4 %".