La edición de este año del Festival Grec ha batido récords de visitantes, superando en más de 10.000 entradas las vendidas respecto a la edición anterior. Un total de 121.795 espectadores han asistido a alguna actuación. Estas cifras suponen un aumento de la ocupación del 68,34% del año pasado al 75,09% del actual. 

Cesc Casadesús, quien se ha estrenado este año como director del Festival Grec, ha matizado que "es difícil" comparar esta edición con la anterior "porque antes había espectáculos gratuitos de inauguración y cierre". En este sentido, a pesar del aumento de espectadores prefiere fijarse más en dos elementos que no se pueden cuantificar y que ha percibido como muy positivos: la calidad y el impacto en los ciudadanos.

El aumento de la ocupación se ha notado con carteles de entradas agotadas: más del 50% de espectáculos para alguna de sus funciones, entre las que destacan muchas de las producciones del Teatre Grec, "el motor del festival, que es un placer ver lleno".

El teatro, con capacidad para 1.900 personas, programa espectáculos durante períodos cortos -han sido 15 espectáculos y 22 funciones-, y ha agotado entradas en seis: el espectáculo inaugural de Jacopo Godani, 'Troyanas', 'Nit de musicals' y los conciertos de Mishima, Jordi Savall y 'Rumberos, pugin a l'escenari', que se suspendió por la lluvia y se estudia repetir por la Mercè.

En total, 55.994 personas vieron los 46 espectáculos programados en el Grec Montjuïc -que además del Teatre Grec también incluye los otros espacios de la montaña como el Mercat de les Flors y el Teatre Lliure-, mientras que el Grec Ciutat congregó a 56.950 personas en los 56 espectáculos programados.

La ocupación del Grec Montjuïc ha sido del 80,90%, y en el Grec Ciutat ha sido del 75,09%, con lleno en espectáculos como 'Bodas de Sangre' en la Biblioteca de Catalunya y 'Un tret al cap' en la Sala Beckett, además de propuestas más alternativas en espacios más reducidos como el Almeria Teatre y la Sala Hiroshima.

El teniente de cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha recordado que esta edición era de transición en la dirección --se han tenido que conjugar producciones ya planificadas por el anterior director, Ramon Simó--, y ha alabado el trabajo de Casadesús: "Los encargos que le hicimos han sido cumplidos", ha dicho, en referencia a hacer un esfuerzo por la calidad, la producción catalana con proyección internacional y que el Grec tenga personalidad propia, entre otros.

Se han potenciado las producciones internacionales, con entradas agotadas en un tipo de producciones que tradicionalmente no solían atraer a mucho público: "Quisimos jugar muy seguro programando estos espectáculos pocos días. Podemos alargarlo más en el futuro, veremos hasta qué punto el público de Barcelona lo quiere", ha dicho Casadesús.

Entre ellos, ha confesado que le daba mucho miedo la reacción del público con el espectáculo de Dimitris Papaioannou, que se inscribía en la temática dedicada a Grecia y el Mediterráneo: "Era una propuesta poco clasificable que era la piedra angular. Si hubiera fracasado se me habría desmontado el proyecto, pero al ver la venta de entradas estuve tranquilo".

Siguiendo la vuelta al mundo que propuso Casadesús, la próxima edición seguirá con la ruta de la seda, con coproducciones internacionales con artistas de Asia, y potenciará más la montaña de Montjuïc creando espacios de encuentro, en una edición que Collboni ha dicho que estudiarán aumentar el presupuesto si así lo requieren las producciones que se quieran programar.