El Palau Victòria Eugènia, un edificio de Puig i Cadafalch construido para la Exposición Internacional de 1929, albergará las grandes muestras temporales de la ciudad. Así lo ha anunciado este lunes el teniente de alcade Jaume Collboni, que ha explicado que a partir de otoño de 2018 Barcelona ganará 6.350 metros cuadrados de espacio cultural.

En un acto junto a los directores de los principales museos de la ciudad, Collboni ha avanzado que la idea es que el pabellón, que seguirá teniendo una parte destinada a usos feriales, acoja grandes exposiciones y así la ciudad "tenga una mayor presencia en los circuitos internacionales de grandes acontecimientos expositivos".

Es la "operación más importante" para sumar metros expositivos a la ciudad desde los Juegos Olímpicos, ha reiterado Collboni. El Ayuntamiento destinará 2,5 millones de euros a Fira de Barcelona para que pueda llevar a cabo obras de rehabilitación, que se prevé que estén listas en junio de 2018 para que en el curso 2018-2019 el pabellón pueda abrir sus puertas al público.

PRIORIDAD PARA EL MNAC

Todavía se desconoce cuál será la primera muestra que se podrá ver en este espacio, en el que podrían caber de forma simultánea dos exposiciones, ha dicho Collboni, que ha avanzado que el MNAC tendrá prioridad para exponer.

En septiembre, el Ayuntamiento y Fira de Barcelona firmarán un convenio mediante el cual se establecerá la cesión y el uso compartido de espacios, y éste tendrá vigencia para cuatro años prorrogables para cuatro años más, que esperan agotar.

La articulación de las exposiciones programadas en este palacio la llevará a cabo el Institut de Cultura de Barcelona (Icub), que no renuncia de esta forma a un debate profundo sobre la montaña de Montjuïc y de los espacios feriales, ha asegurado Collboni feliz de que este pabellón recupere su vocación cultural y museística.

"La ciudad no puede tener como excusa que no puede tener espacios temporales para no acoger exposiciones de renombre internacional", ha opinado Collboni, que ha puesto como ejemplo las dificultades iniciales para acoger la muestra dedicada a David Bowie, actualmente en el Museu del Disseny.