La última novela de Carlos Zanón, publicada este mes de octubre, gira entorno a un taxista que no duerme durante seis días. Un taxista con el apodo de Sandino en honor al disco 'Sandinista' de los Clash de Joe Strummer. La crítica especializada ya se ha dado cuenta de que Sandino es uno de los personajes más interesantes de la literatura reciente. 'Taxi' se está encaramando en las listas de ventas, pero también aumentan los lectores que conectan con un paisaje emocional tan sincero.

El año que viene, Zanón empezará a trabajar en el encargo que le hizo Planeta para continuar con las andanzas de Pepe Carvalho que inició Manuel Vázquez Montalbán. De momento, demuestra que su prosa es afilada. Frases cortas. Directas. Como el siempre fatídico “tenemos que hablar” que Lola, la mujer de Sandino, le suelta durante el desayuno al protagonista. Es la cerilla que prende toda la novela.

El viaje a ninguna parte de ese taxista al que no le gusta conducir empieza un martes. Durará siete días. Todo con tal de no volver a casa. Cada pasajero que sube al taxi de Sandino, durante siete días y seis noches, retrata una Barcelona no siempre de postal. No siempre perfecta. Una Barcelona con vistas desde el Guinardó.

Como relata el mismo escritor, lo que ve Sandino desde la Casa Usher, desde la torre de los padres, es “una ciudad perfectamente posible sin Gaudí, ni Plan Cerdà. Enfrente quedan las tres chimeneas de Sant Adrià, a un lado Santa Coloma, el Heron City, un edificio con una pintada pidiendo PAU para todas las guerras, y al otro lado Barcelona acaba en la torre Agbar”.

Zanón revivió 'La Dolce Vita' mientras escribía este retrato metropolitano. Aunque sin el glamour de Fellini. Este viaje de Sandino también evoca a 'Ulises'. El mismo Zanón afirma que su taxista “se va deteniendo en mujeres en vez de en islas”.

Este relato del continuador de Pepe Carvalho es tan vigente que hasta narra la preparación de un atentado islamista. Unos amigos de Sandino han de cruzar la frontera para actuar en el Bataclan justo antes de que se acabe la narración de Zanón.

¿Qué le están pareciendo las primeras críticas que ha recibido 'Taxi'? 
Están siendo muy buenas y entusiastas, por lo que estoy muy contento. No es un libro sencillo y se está leyendo bien.

¿Le interesan? ¿Le preocupan las críticas de los periodistas? 
Por supuesto. Editas un libro para comunicarte, pero también para que te valoren. Uno no sabe si lo que hace llega y cómo llega. Una crítica buena o mala, pero bien construida, ayuda. Si dicen chorradas es otra cosa, pero en mi caso esto no se ha dado.

"La nueva gran novela sobre Barcelona" se puede leer en la promoción de su editorial, de Salamandra... ¿Usted cómo describiría su libro?
Es difícil. Barcelona es un escenario al que quise ampliar el zoom de mi mirada. Es una novela urbana, probablemente nocturna, de alguien que va a la deriva por falta de cosas que le fijen a un lugar, a una casa, a una persona o a una tribu. Pero también quise que fuera una novela que hablase de la lucha de clases, de cómo heredamos los pecados de nuestros padres. También sobre el hecho de colocarnos como objetos en un supermercado y un montón de cosas más.

¿Hay algo del protagonista de 'Taxi', de Sandino, que sea suyo? ¿Hay algo que sea autobiográfico?
Claro, pero eso no importa. O sólo me ha de importar a mí…

… ¿y qué tiene Barcelona que le sigue gustando?
A mí no me ha gustado especialmente Barcelona, ni antes ni ahora. Es el sitio donde nací y viví, donde nacieron y vivieron mis padres. Es mi sitio. Nos llevamos lo justito.

Carlos Zanón con el puerto de fondo / XAVIER CERVERA
Carlos Zanón con el puerto de fondo / XAVIER CERVERA

Hay mucho debate entre la gente de su edad sobre las cosas que Barcelona ha ido perdiendo.  ¿Cómo ha empeorado Barcelona desde los años ochenta?
No me gusta hablar en esos términos porque, muchas veces, la nostalgia sólo indica que antes eras joven, y tus ojos lo veían todo por primera vez.

La música es inseparable de sus obras ¿Qué puede decir de su colaboración con los Brighton 64? Escribió el relato que vertebra todo ese disco doble, “El Tren de la Bruja”, y también firma tres canciones junto a Albert Gil, el guitarrista.
Pues que fue fácil, divertido, enriquecedor. Los Brighton 64 tienen una creatividad nada lunática, sino muy competitiva, cosa que a mí me gusta mucho.

¿Y para cuándo se pondrá a continuar las aventuras de Pepe Carvalho? ¿Cuándo está previsto que escriba la continuación de la serie que le encargó Planeta?
Para el 2018, para el año que viene.

Debió ser especial recibir el encargo de continuar con la serie de Carvalho.
Claro, claro. Es un reto, todo un honor y algo divertido.