A modo de puente hacia la profesionalización, la pionera línea de subvenciones del Institut de Cultura de Barcelona (Icub) pretende ayudar a las compañías emergentes del ámbito de las artes escénicas a dar el salto. O en palabras del teniente de alcalde de Cultura, Jaume Collboni, "dar respuesta a la preocupación por la viabilidad de las compañías más modestas de Barcelona que enriquecen el tejido teatral de la ciudad”.

Estas nuevas ayudas están dotadas de un presupuesto de 260.000 euros y cada proyecto podría llegar a percibir hasta 12.000 euros, tal como ha señalado. Para beneficiarse de las subvenciones, la compañía interesada debe disponer de un contrato con una sala de teatro barcelonesa con aforo máximo de 300 butacas y representar las funciones un mínimo de cuatro días y máximo de 28.

A través de la subvención, el Icub asegurará a la compañía los ingresos del 75% de la ocupación, siempre que llene un mínimo del 25% de la sala. A partir de 2018, la convocatoria para recibir estas ayudas se hará dos veces al año.

Esta línea de subvenciones, ha remarcado Collboni, nace del consenso con el sector y, concretamente, con la Asociación de Empresas de Teatro de Catalunya (Adecta), actores, directores y profesionales del circo y de la danza en la ciudad, con el objetivo de que las ayudas sean lo "más rigurosas posibles" a la hora de responder a las necesidades de jóvenes compañías que generalmente se mueven en circuitos alternativos.