El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes la medida de Gobierno presentada por el teniente de alcalde, Jaume Collboni. Tal como ha señalado Collboni, el programa está dotado con 3,4 millones para “mantener a Barcelona como capital líder en el mundo editorial” y “fomentar la lectura”. “Nada tiene sentido si nuestros jóvenes no leen”, ha recalcado.

Si bien el teniente de alcalde “espera” que con esta medida el Ayuntamiento haga cumplir “la obligación moral que tiene: impulsar y proteger el sector editorial”, desde la bancada de Ciutadans, Marilen Barceló ha pedido “más concreción para darle viabilidad al proyecto”. Tal como ha esgrimido la consejera, falta impulsar la creación de programas de fomento de la lectura.

LA MEDIDA INVIERTE MÁS EN REHABILITACIONES QUE SU CONTENIDO

En la misma línea, el consejero de ERC, Juanjo Puigcorbé, ha lamentado que la medida “no haga del fomento de la lectura el centro gravitatorio”, sino que se dedica a “invertir 3,7 millones de euros en rehabilitar un edificio”, coste que supera incluso el dinero que se destina al contenido de la medida (3,4 millones). Por último, el republicano ha criticado que la medida vaya encarada a la promoción del castellano y del catalán, y no exclusivamente de esta última.

Jaume Ciurana del grupo Demòcrata ha observado cierta equidistancia de la medida que ha presentado el teniente socialista, respecto a lo que llevaba Barcelona en Comú en su programa electoral. “Nos cuesta ver la huella de BeC”, ha apreciado. En relación al contenido del programa, Ciurana considera que hace demasiada referencia a las empresas proveedoras y no tanto a los lectores. “Hemos encontrado a faltar que se sitúe en el centro de la medida a los lectores”, ha incidido. Por último, el consejero demòcrata ha criticado que los 3,4 millones que tiene presupuestado el programa sean para los próximos dos años.

PROMOCIÓN DE LOS AUTORES LOCALES

Desde el PP, Ángeles Esteller ha pedido al Gobierno municipal que “promueva el reconocimiento público de los autores de Barcelona, tanto los que han nacido aquí como los que han venido a vivir”. Una línea de promoción que el regidor independiente del grupo Demòcrates, Gerard Ardanuy, ha llevado al campo de la promoción de los editores más pequeños e independientes y ha ejemplificado la necesidad de darles un mayor protagonismo en jornadas como la de Sant Jordi.

A pesar de las críticas, todos los grupos han dado apoyo a la medida presentado por Collboni. ¿Todos? No. Desde la CUP – Capgirem Barcelona, Maria Rovira ha criticado que el plan del ejecutivo “alimenta un modelo de cultura que no compartimos; un modelo neoliberal al que no podemos dar apoyo”, ha esgrimido.