El desplante de las grandes empresas eléctricas al Ayuntamiento de Barcelona ha provocado un cruce de acusaciones y ataques entre todos los actores protagonistas, que no se resolverá hasta que el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público resuelva la reclamación presentada por Endesa y Gas Natural Fenosa.

Endesa ha justificado su recurso ante el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público bajo el pretexto de que la cláusula del contrato referida a la pobreza energética les discrimina respecto a los operadores de electricidad minoritarios.

Según han explicado fuentes de Endesa a Metropoli Abierta, “la mayor parte de los consumidores pertenecen a Endesa y Gas Natural". "Las suministradoras pequeñas apenas tienen clientes, por lo que les sale gratis” aplicar la cláusula de la discordia, la que establece que las operadoras vencedoras del concurso se comprometen a cumplir las ordenanzas municipales en esta materia.

Desde Gas Natural Fenosa aseguran que el motivo por el cual no se han presentado al concurso es la "falta de información y ante la imposibilidad de conocer lo que debería firmar en el caso de concursar antes de poder formular su oferta". Denuncian que las bases del concurso "exigen la firma en un plazo de seis meses de un convenio en materia de vulnerabilidad energética entre la comercializadora y el ayuntamiento, del que no se incluye información concreta sobre el contenido a convenir y firmar entre las partes". En este sentido, añaden que solicitaron información adicional al Ayuntamiento, pero no recibieron respuesta, por lo que optaron por no presentarse al concurso y recurrirlo conjuntamente con Endesa.

Desde la cooperativa Som Energia, una de las suministradoras que ha concurrido, han respondido a Endesa que sí que tienen clientela en Barcelona. Es más, han informado, en declaraciones a Metropoli Abierta, que el 20% de los clientes que tienen se encuentran en la capital catalana.

Las mismas fuentes de Som Energia han indicado que tiene razón Endesa en que para ellos sea muy fácil aplicar esta cláusula, porque “ya lo hacemos. Aplicamos a todos nuestros clientes la legislación vigente” y consideran que la única manera de entender que el contrato es discriminatorio es “si no quieren aplicar la ley”.

EL AYUNTAMIENTO ASEGURA EL SUMINISTRO

Desde el Ayuntamiento no han querido ceder al pulso de las grandes eléctricas y el concejal de Presidencia, Agua y Energía de Barcelona, Eloi Badia, ha asegurado que cuando se redactó el contrato, que asciende a 65,2 millones de euros, “no pretendíamos descartar a nadie, sino dar una respuesta efectiva a la ciudadanía" y que no tienen miedo a que el Tribunal tumbe el concurso porque “sólo hemos dicho que existe una legislación vigente que se debe cumplir".

Badia también ha querido aclarar que el suministro de energía está garantizado, porque los tres lotes con los que se ha ofertado el contrato eléctrico han recibido ofertas de pequeños y medianos operadores. Una de las compañías que sí que se ha presentado al concurso es Aura Enrgía, que asegura que “si nos hemos presentado es porque tenemos un recorrido”. Fuentes de la empresa han confirmado a este medio que trabajan con otros entes públicos como el Ayuntamiento de Leganés, la Diputación de Cádiz o el Ayuntamiento de Pinto.

Desde la oposición del Ayuntamiento, el grupo municipal de CiU se ha posicionado junto al consistorio. El portavoz convergente, Joaquin Forn, ha indicado que consideran ineludible para todas las compañías el cumplimiento de la Ley 24/2015, la que legisla los casos de pobreza energética. Forn ha añadido que confía que el equipo de gobierno haya redactado las bases del concurso de manera impecable para que no prospere el recurso de Gas Natural y Endesa.