El presidente ejecutivo de Agbar, Ángel Simón, ha defendido este jueves la implicación de la compañía en el programa de medidas para personas sin ingresos y ha minimizado el papel que juega Agbar en el coste del recibo del agua, que ha aumentado significativamente en los últimos años. “Nunca hemos cortado el agua a alguien que no la podía pagar”, ha explicado durante el almuerzo-coloquio organizado por la Cambra de Comerç de Barcelona con motivo del 150 aniversario de la empresa.

Simón ha atribuido la subida de la factura del agua de los últimos años al resto de actores implicados en el recibo. El directivo ha señalado que el tramo de la factura que corresponde a Agbar, en torno al 34% del total, ha subido en línea con el IPC, mientras que otros conceptos se han disparado. El canon del agua, por ejemplo, ha subido más de un 28% desde el año 2010 y la compra de agua a ATLL se ha encarecido un 112%.

Al ser cuestionado sobre si hay margen para reducir la factura, Simón ha recordado que el año pasado Agbar bajó un 2,5% el precio de la parte que le corresponde por la caída del IPC y ha pedido que las administraciones hagan “el mismo esfuerzo”. En la presentación, el presidente ejecutivo ha mostrado una factura tipo de 44,6 euros, de los cuales 15 son para Agbar y el resto se lo reparten la AMB, la Agència Catalana de l'Aigua, ATLL, el Ayuntamiento y la Agencia Tributaria.

Unas 300 personas han asistido al acto

GESTIÓN E IMPACTO EN LA SOCIEDAD

Simón también ha defendido la gestión de Agbar ante la intención del Ayuntamiento de estudiar una “remunicipalización” del servicio. “Hay que ver qué es lo que más le interesa a la ciudad. Lo que tenemos que ver es cuál es el servicio de más calidad, de más excelencia, el que necesita una ciudad que supongo que quiere seguir siendo una referencia”, ha señalado.

Los datos que maneja la compañía muestran que, de media, los ciudadanos de Barcelona se quedan sin agua durante solo 15 segundos al año. Además, los edificios tienen la presión garantizada hasta el séptimo piso, mientras que en Madrid la garantía solo llega hasta la planta baja y es la comunidad la que tiene que arreglárselas para hacer la instalación necesaria, ha añadido.

También ha destacado el impacto social y económico de la compañía. Según un estudio que está preparando la Cambra, Agbar tiene un impacto económico en Catalunya de casi 2.000 millones de euros anuales y unos 10.000 empleos, de los cuales el 40% corresponden al área metropolitana, cuyos ayuntamientos reciben unos 15 millones anuales en concepto de canon del agua.

Asimismo, ha recordado que Agbar puso en marcha un programa de medidas para familias sin ingresos en 2012, tres años antes de que se regulara por ley y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) creara un fondo de solidaridad. “16.400 familias, 50.000 personas, se han beneficiado de las bonificaciones para pagar el suministro de agua a hogares sin ingresos”, ha recalcado. En total, Agbar ha destinado 5,7 millones para subvencionar a los hogares sin ingresos.

RETOS DE FUTURO

De cara al futuro, Simón se ha puesto a disposición de las administraciones para afrontar los dos mayores retos a los que, a su juicio, se enfrenta la ciudad en materia de agua. Para el directivo, la ciudad debe apostar por la reutilización del agua como “única solución” para garantizar el suministro y reducir el riesgo de sequías.

El otro gran reto es el saneamiento y depuración de aguas residuales. “Hay que invertir más en la infraestructura porque si no tenemos capacidad para depurar el agua, no tendremos la capacidad para reutilizarla”, ha señalado. Para ello, ha pedido la implicación de las administraciones para tomar decisiones ahora que no hay problemas de suministro.