El presidente ejecutivo de Agbar, Angel Simón, ha abogado este miércoles por mantener la colaboración público-privada “como un modelo de éxito en casi todos los ámbitos de la economía y de la sociedad”. También ha pedido que se superen los “dogmatismos”, en un claro mensaje a los gobernantes de Barcelona, y ha enfatizado que "deberían ser menos válidos que nunca porque lo importante es el esfuerzo colectivo de todos y entre todos para garantizar la calidad del servicio”.

Simón ha sido el protagonista invitado de la última comida coloquio organizada por Barcelona Tribuna. Durante su intervención, el presidente ejecutivo de Agbar ha destacado que, en 2015, la compañía “contribuyó al PIB de Catalunya en 904 millones de euros, es decir, representó el 0,42% del PIB catalán, y generó 10.202 puestos de trabajo directos a tiempo completo”.

La conferencia se ha enmarcado en los actos del 150 aniversario de Aigües de Barcelona. Simón ha añadido que el fondo de solidaridad de la empresa, creado tres años antes que la ley aprobada en el Parlament, “paga el agua a más de 50.000 personas, porque tenemos la política de máxima protección a los colectivos más vulnerables, los cuales, según vamos contrastando, una vez entran en el fondo de solidaridad por desgracia no salen de él fácilmente”. También ha explicado que sólo el 34% del importe de las facturas del agua van a parar a las arcas de la compañía y ha anunciado la creación de una oficina de asesoramiento al ciudadano.

UN DEBATE QUE NO INTERESA A LA GENTE

El aniversario de la compañía, asimismo, coincide con la voluntad del Ayuntamiento de Barcelona de remunicipalizar el servicio del agua. "El exceso de dogmatismo sólo consigue que se entorpezca el buen servicio. Con el Ayuntamiento no hemos tenido ningún contacto y este debate no interesa absolutamente nada a la gente", ha recalcado Simón. Según una encuesta de la compañía, "sólo el 0,1% de los ciudadanos considera que el agua es un problema" en Barcelona, y ha recordado que la municipalización del agua en Berlín costó "1.500 millones de euros".

"El servicio, en Barcelona, ya es municipal", ha insistido Simón, quien también ha recordado que "Naciones Unidas, en su artículo número 17, recomienda la cooperación entre la empresa pública y privada con las instituciones". 

“Aigües de Barcelona siempre ha estado presente en los momentos clave de la ciudad y ha invertido para anticiparse a las necesidades”, ha incidido Simón, quien ha presumido de la inversión de 20 millones de euros anuales de Agbar en innovación y tecnología, lo que permite a 235 profesionales dedicarse en exclusiva a proyectos de investigación. “Esto nos permite exportar tecnología y talento, así como ser referentes en el ámbito global, lo que nos convierte en embajadores de Barcelona y de Catalunya en el mundo”, ha recalcado.

Hace una semana, Simón contó con el respaldo de Carles Puigdemont. El presidente de la Generalitat de Catalunya también ensalzó la historia de Aigües de Barcelona, defendió el actual modelo de gestión y deseó 150 años más de vida a Agbar.