Cementeris de Barcelona, la empresa pública de la que saldrá el nuevo tanatorio municipal que impulsa el gobierno de Ada Colau, sometió este miércoles votación el proyecto. El sorprendente resultado, hubo más papeletas que votantes, obligará a repetir el plebiscito, según informa Crónica Global.

Cementeris de Barcelona, que gestiona los nueve cementerios municipales, presentó el proyecto a un centenar de trabajadores en el tanatorio de Sancho de Ávila, a los que posteriormente se les solicitó su opinión mediante una votación secreta.

El futuro tanatorio municipal se creará mediante un cambio de estatutos de Cementeris de Barcelona. Las fuentes consultadas por Crónica Global señalan que acudieron a la votación varios directivos y llevaron consigo a “sus responsables de área y a trabajadores contratados por ETT para hinchar la votación".

El resultado, con más votos que trabajadores, obligará a repetir la votación después de Semana Santa. Una nueva polémica dentro del actual debate por la creación de una funeraria municipal.